María Jesús Montero, hasta hace pocas semanas vicepresidenta del Gobierno, dejará su acta de diputada en el Congreso y tomará su escaño en el parlamento de Andalucía cuando se constituya.
La candidata del PSOE ha dicho que va a liderar la oposición al tiempo que abre un periodo de reflexión sobre el mal resultado obtenido en estas elecciones y sobre cómo el partido socialista puede recuperar el gran terreno perdido en los últimos años.
Montero, en una entrevista en la Ser, ha pedido tiempo para poder cambiar la forma en la que el partido socialista de Andalucía se comunica con sus potenciales electores pero ha defendido el eje de su campaña centrada en la defensa de los servicios públicos.
De este modo, Montero regresa al lugar en el que empezó su carrera política, en la comunidad de Andalucía donde fue primero consejera de Salud y más tarde conejera de Hacienda antes de dar el salto a la Administración central en el Gobierno de Pedro Sánchez al que se integró desde que en 2018 una moción de cesura desalojó a Mariano Rajoy de la Moncloa.
No obstante, Montero no ha querido decir si pretende volver a ser la candidata en las elecciones en Andalucía dentro de cuatro años, si es que el digital presidente, Juanma Moreno, logra sostener una legislatura entera con Vox como compañero de coalición.
