La ministra de Sanidad, Mónica García, ha anunciado este sábado su intención de regresar a la política madrileña de cara al próximo ciclo electoral con un objetivo explícito: “Quiero que se vaya Ayuso”. La dirigente de Más Madrid, que seguirá por el momento al frente del Ministerio, ha confirmado así que se presentará a las primarias de su formación para optar de nuevo a la candidatura a la Comunidad de Madrid.
En un mitin celebrado en el auditorio del parque Paraíso de San Blas-Canillejas, que ha contado también con los portavoces adjuntos de Más Madrid en el Consistorio y la Cámara de Vallecas, Eduardo Rubiño y Emilio Delgado, la ministra ha defendido que “la próxima estación es acabar” con el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, que “no es imposible”. “Quiero hacerme cargo y quiero que merezca la pena militar, quiero que merezca la pena hacer política y quiero que merezca la pena pelear contra ese Goliat que nos ha hecho tanto daño”, ha resaltado García antes de tildar a Ayuso como exponente de un modelo que vincula a la “ola reaccionaria”.
El anuncio también tensiona la dinámica interna
El movimiento reabre el tablero autonómico. García, que ya encabezó la lista en 2023, no ha abandonado por ahora el Ministerio de Sanidad, desde donde ha proyectado un perfil institucional que ahora pretende capitalizar en clave regional. Su regreso apunta directamente a Isabel Díaz Ayuso, a la que sitúa como eje de la confrontación política.
En su ausencia, la portavoz en la Asamblea, Manuela Bergerot, no ha logrado consolidar el crecimiento electoral de la formación, lastrada por la comparación constante con su predecesora. Más Madrid, sin embargo, mantiene la condición de líder de la oposición tras haber superado al PSOE en votos en los últimos comicios. Durante el acto, Bergerot ha insistido en la necesidad de reforzar el trabajo territorial “puerta a puerta”, mientras Rita Maestre ha reivindicado una ciudad “para su gente” frente a la especulación y ha endurecido el tono contra grandes fortunas y actores inmobiliarios.
El anuncio tensiona también la dinámica interna. El diputado autonómico Emilio Delgado había dado meses atrás un paso al frente con la intención de disputar las primarias. La entrada de García reconfigura ese pulso y anticipa una pugna con implicaciones más allá del partido: la batalla por la hegemonía de la izquierda madrileña vuelve a activarse.
El propio Delgado ha defendido, además, ensanchar la base del proyecto y reforzar su carácter participativo, con el mensaje de que “nadie sobra” en la construcción de la alternativa.

