El contexto coincide con un endurecimiento de las políticas antimigrantes.
También con un aumento en los arrestos dentro del país.
En enero, más de 73.000 migrantes permanecían detenidos en Estados Unidos.
Ese nivel es el más alto desde la creación del Departamento de Seguridad Nacional en 2001.
Las cifras reflejan el crecimiento del sistema de detención migratoria.
También muestran el impacto de las políticas actuales en la población migrante detenida.
