En España, los despidos que se ejecutan por el mero hecho de haber sido madre o padre, son nulos. Eso sí, para ello, hay que impugnar el despido por la vía judicial. Un proceso que, con los retrasos actuales en los Juzgados de lo Social, puede llevar años. Además del desgaste private. De desgaste sabe mucho Marina Moyano, quien fue despedida precisamente por este hecho: haber sido madre por segunda vez.
Así lo ha expuesto la creadora de contenido en un vídeo de su cuenta de Instagram (@marinamoyanop): “Me tuve que ir al paro después de ser madre y no porque yo quisiera. En España en 2026 esto es lo que le puede pasar a una madre trabajadora”. En su caso, el 25 de octubre del 2025 fue madre por segunda vez, por lo que estaba de baja por maternidad, que terminaba el 4 de febrero: “fecha en la que supuestamente yo tenía que volver a reincorporarme en mi trabajo”.
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Moyano, como otras muchas madres, solicitó disfrutar del permiso de lactancia de forma acumulada, un derecho que había hablado cn su empresa “con tiempo más que suficiente”. Sin embargo, cuando llegó ese momento, “todo cambió”.
“Mi jefe me reunió en mi supuesto trabajo y me dijo que no tenía un puesto para mí en ese momento y que me llamaría en abril o así. ¿Y sabes qué significa? Me tuve que ir al paro perdiendo todos mis derechos, mi estabilidad y todo lo que eso conlleva. Y todo eso después de ser madre”, manifiesta.
“Ser madre no debería de penalizarte”
Esta creadora de contenido también relata que, debido a su situación acquainted, solicitó una adaptación de horario. Se trata de un derecho regulado en el artículo artículo 34.8 del Estatuto de los Trabajadores, y que permite cambiar de horario (por ejemplo, pasar del turno de tarde al demañana) o prestar los servicios en la modalidad de teletrabajo en vez de presencial (o viceversa).
Frente a esta solicitud, Moyano indica que no le dieron “ninguna facilidad” y se la denegaron. Por ello, presentó una demanda, que ganó. “Por supuesto que los tuve que demandar y sí, gané una compensación económica”. No obstante, deja claro que “ninguna compensación económica va a compensar todo el daño que me hicieron tanto a mí como a mi familia”, así como el “estrés y la impotencia de haber perdido todos tus derechos de la noche a la mañana”.
“Lo más fuerte de todo es que esto siga pasando en pleno 2026 a madres trabajadoras. Y lo más irónico de todo es que quienes toman estas decisiones también tienen hijos”, denuncia, reiterando que es la historia que viven otras muchas madres trabajadoras. Por ello, insiste en que todavía queda mucho por hacer, “porque ser madre no debería de penalizarte, discriminarte laboralmente” ni “suprimir los derechos que te corresponden por ley como persona y como madre”.


