El Ayuntamiento de Madrid anunció ayer que los parques Juan Carlos I, Juan Pablo II y Lineal del Manzanares dejarán de cerrar por meteorología adversa gracias a un nuevo protocolo que se aprobará en junio. La medida responde a las características de estas instalaciones, con arbolado joven que hasta ahora cerraban de acuerdo con el protocolo vinculado a El Retiro.
Así lo adelantaron fuentes del Área de Urbanismo, Medioambiente y Movilidad cuando se está celebrando la Mesa del Árbol del Ayuntamiento. En junio se aprobará un protocolo específico para los parques Juan Carlos I, Juan Pablo II y Lineal del Manzanares. La decisión se fundamenta en que los tres recintos comparten características similares en cuanto a la configuración de sus instalaciones y su arbolado, compuesto por ejemplares jóvenes.
El Retiro, con protocolo diferente
Por otro lado, para el resto de parques históricos de la capital, como El Capricho, la Fuente del Berro, la Quinta de Torre Arias, la Quinta de los Molinos y la Rosaleda del Parque del Oeste, se operará con los mismos umbrales de El Retiro que el Ayuntamiento ha cambiado para reducir los cierres.
El Consistorio explicó que la implantación de estos dos modelos de protocolo diferenciados permitirá mantener los parques abiertos durante más días en la época estival. De esta forma, se da respuesta a una solicitud de los madrileños sin reducir la seguridad para los visitantes de estas zonas verdes, a juicio del Consistorio.
En el caso de El Retiro y el resto de parques que tendrán el mismo protocolo, se establecerán tres niveles de alerta según unas variables meteorológicas fijadas a partir de unos umbrales de alerta por viento y nieve, que se refieren a la intensidad de las nevadas o la velocidad de las rachas máximas de viento, moduladas tanto por la previsión de temperatura máxima, que afecta a la caída de ramas, como por la humedad del suelo, que puede afectar a los árboles.
Niveles de alerta
De esta forma se rebaja en 5 km/h el umbral de rachas de viento: la alerta naranja se activará con velocidades máximas entre 45 y 60 km/h (antes 40-55 km/h) y la roja a partir de 60 km/h (antes superior a 55 km/h).
El nivel de alerta verde se corresponde a una situación regular sin factores meteorológicos que superen los umbrales mínimos establecidos; El amarillo indica que la situación no conlleva riesgo para la población aunque sí implicaría cierta probabilidad de caída de ramas y arbolado.
La alerta naranja se corresponde con un riesgo importante con mayor probabilidad de caída de ramas y de arbolado. Incluye la recomendación de desalojar el parque y se balizan zonas de riesgo. Finalmente, la alerta roja indica que el riesgo es muy importante y que hay una probabilidad elevada de caída de ramas por lo que se cierra el parque. El protocolo, según explicó el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, permitirá que el parque cierre un 20% menos de lo que lo hacía con el anterior protocolo.
