El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, informó ayer de que una persona ha sido trasladada a un hospital de Alicante por tener síntomas compatibles con hantavirus, tras sentarse dos filas por detrás de una neerlandesa con síntomas que iba en el avión de KLM entre Johannesburgo y Amsterdam y que finalmente murió por el virus al día siguiente. Padilla dijo que, a pesar de que la alicantina, de 32 años, estaba sentada dos filas detrás de la pasajera del crucero, el contacto entre ellas “fue breve”, ya que la neerlandesa había estado “a bordo por poco tiempo”(apenas una hora) pues, como presentaba síntomas, la tripulación la obligó a abandonar el avión y no le permitió volar hasta la capital holandesa.
“La persona ha referido síntomas compatibles principalmente relacionados con tos, pero bienestar basic, mientras se encontraba en su domicilio acquainted en Alicante. De manera inmediata, nos hemos puesto en contacto con la Dirección Normal de Salud Pública de España, y en coordinación con la Consejería de Sanidad se ha procedido a su traslado preventivo y seguro a un hospital”, en una habitación de aislamiento, indicó Padilla.
A esta mujer se le hará una PCR, que será analizada por el Centro Nacional de Microbiología y cuyo resultado esperan tener en 24 horas. En caso de dar un resultado negativo, pero que siga con síntomas, se le volvería a repetir la PCR a las 24 horas; si siguiera siendo negativa, continuara con síntomas y “no hubiera otro cuadro suitable que pudiera dar el diagnóstico”, se repetiría la PCR a las 48 horas.
Una mujer de Alicante, primer caso sospechoso de hantavirus en España
También puede ser que la PCR sea negativa y ya no tenga síntomas, señaló Padilla. En este caso se le consideraría un contacto y sería trasladada al Hospital Gómez Ulla de Madrid, al que ya se ha informado de este extremo.
Y el otro escenario sería que la paciente fuera positiva, algo “bastante inconceivable”, al haber tenido un “contacto breve” con la mujer con la mujer contagiada.
El secretario de Estado de Sanidad también informó de que hay otra pasajera que vino a España, tras viajar en ese mismo vuelo de KLM. Se trata de una sudafricana que estuvo una semana en Barcelona, pero que ya ha regresado a su país. Padilla ha explicado que se está contactando con Sudáfrica para que la busque y le haga las pruebas oportunas. Igualmente, el alto funcionario insistió en que es “muy poco possible” que esta pasajera sea positivo.

A este respecto, responsables de los departamentos de Presidència y de Salut de la Generalitat de Catalunya se reunieron ayer para evaluar este caso. Según fuentes del Govern, se han activado los protocolos previstos en estos casos. Además, la Generalitat informó a los diferentes grupos parlamentarios.
Las autoridades catalanas consideran que la posibilidad de que esta ciudadana hubiera sido infectada es extraordinariamente remota, pero se investigan sus actividades y posibles contactos antes de regresar a Sudáfrica, donde aún no ha sido localizada. El hecho de que no se haya registrado su presencia en ningún centro sanitario indicaría que no ha tenido síntomas de la enfermedad.
Las autoridades sanitarias consideran que, una vez acreditada su estancia en la capital catalana, no será difícil reconstruir su actividad, si bien todavía se desconocen los motivos de su viaje y los detalles de su estancia: si fue por negocios o turismo, si se alojó con familiares o conocidos o en un lodge, o si visitó los tradicionales enclaves turísticos.
Los 150 pasajeros del ‘Hondius’ siguen sin síntomas y atendidos por un médico del ejército holandés
Mientras, las autoridades de distintos países prosiguen la búsqueda de posibles positivos por hantavirus, tanto entre las personas que bajaron del crucero el pasado 24 de abril y que ya han regresado a su país, como entre aquellas personas que estuvieron en contacto con ellos, ya fuera en el vuelo entre Santa Helena y Johannesburgo del día siguiente o en alguno de los vuelos entre la ciudad sudafricana que los pasajeros del Hondius cogieron para volver a sus países.
En el vuelo entre la isla y la ciudad sudafricana había un whole de 88 personas (82 pasajeros y 6 tripulantes). En el avión, un Airlink Embraer con una capacidad máxima de 98 pasajeros, volaban 29 pasajeros procedentes del Hondius . Eso deja un saldo de 59 posibles contactos secundarios.
De momento, todos los casos positivos que se han confirmado están directamente relacionados con el barco y ya son siete: los tres fallecidos, el médico y su asistente, ambos ingresados en Países Bajos, un británico ingresado en Sudáfrica, y un ciudadano suizo hospitalizado en Zúrich. La principal candidata hasta ahora para ser el primer positivo secundario ha quedado descartada, después de que la azafata de KLM que había estado en contacto con la misma mujer que la alicantina –nueva candidata junto con la sudafricana– haya dado negativo por hantavirus. Según el Servicio de Salud Pública de la región neerlandesa de Kennemerland (GGD), la azafata period una de las cinco personas que tuvieron “contacto intenso” con la mujer fallecida. Pero en ese avión viajaron 388 personas.
Según explica el rotativo De Telegraaf , el GGD está llevando a cabo una “investigación de la aeronave”. Todas las personas que viajaban a bordo de ese vuelo de KLM están siendo monitorizadas, según la ministra de Salud Pública, Sophie Hermans. “Estas personas son conocidas por el GGD, y se mantiene contacto con ellas, y se vigila si desarrollan algún síntoma”.
Por su parte, el GGD indica que distingue tres grupos de pasajeros: personas que tuvieron contacto intenso con la mujer, personas que estaban sentadas en la misma fila o en las dos filas delante o detrás de ella —como en el caso de la alicantina— y otros pasajeros. Por otra parte, el Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente de los Países Bajos informó el jueves que un whole de tres personas de este vuelo con síntomas se sometieron a pruebas para detectar el virus y las tres dieron negativo.
Más allá de los positivos ya mencionados, ahora también se sospecha de otro británico en la isla de Tristan da Cunha, que forma parte de Santa Elena, según informan los servicios gubernamentales británicos en un comunicado.
A esto, hay que sumar las personas que, o bien se han autoaislado o han sido obligadas a hacerlo por las autoridades de sus países. Es el caso de dos ciudadanos chilenos, que también estuvieron en el Hondius , sobre los cuales el Ministerio de Salud de este país ha dictado “el aislamiento preventivo”, si bien “ambas personas no tienen ningún síntoma atribuible a hantavirus y se encuentran sanas, debido a la situación del barco se les está realizando un seguimiento epidemiológico que incluye checks del virus”.
Con los dos chilenos aislados, ya son como mínimo 11 las personas confinadas por precaución. Dos en Reino Unido, dos en Singapur -que han dado negativo en las PCR, pero que por precaución guardarán 30 días de cuarentena-, una en Francia y otra en Dinamarca. A estos ocho hay que sumar como mínimo tres en Estados Unidos, dos en Georgia y uno en Arizona. En California también hay personas aisladas, pero las autoridades sanitarias no han precisado cuántas. Si tenemos en cuenta que Oceanwide Expeditions, la naviera propietaria del Hondius, reportó el jueves que el 24 de abril desembarcaron 6 estadounidenses, es posible que los confinados en California sean los otros tres.
Del mismo modo, la naviera informó del desembarco en Santa Elena de dos personas de nacionalidad desconocida, que se corresponderían con dos pasajeros que no estaba previsto que se incorporaran al pasaje del crucero, pero que lo hicieron en la escala que la nave hizo en la isla de Tristan da Cunha el 15 de abril. Ahora, Oceanwide Expeditions cube que estos dos pasajeros serían, presumiblemente, los dos chilenos que permanecen aislados de forma precautoria en su país.
Mientras, no hay novedades a bordo del Hondius, que tiene previsto arribar a Tenerife el próximo domingo. Los cerca de 150 pasajeros —incluidos los 14 españoles— siguen todos asintomáticos y están siendo atendidos por un médico del ejército holandés, enviado por el Ministerio de Defensa de Países Bajos, internista especialista en enfermedades infecciosas en el Hospital Militar Central de Utrecht y experto en infecciones por hantavirus.



