Close Menu
    Facebook X (Twitter) YouTube LinkedIn
    Trending
    • Latin America’s left gather in Spain to counter far-right
    • Dron capta el devastador paso de un tornado en Texas
    • Acusan a un joven de seis asesinatos en serie en Chicago | Noticias Telemundo
    • Ministro del Interior explica detalles del proyecto de ‘Ley Miscelánea’ y sus impactos económicos
    • ¡Marley y Susana recorrieron el hotel turco donde se alojó Agatha Christie! – Por el Mundo 2025
    • “LE TENGO QUE ROGAR PARA QUE ALMUERCE CONMIGO”: la confesión de Pampita sobre uno de sus hijos
    • ¿Le conviene Trump al capitalismo americano?, por Manel Pérez
    • Hipótesis
    Facebook X (Twitter) YouTube LinkedIn
    MORSHEDI
    • Casa
      • Inglés
      • Persa
      • Sueca
    • El último
    • Mundo
    • Economía
    • Compras
    • Política
    • Artículo
    • Deportes
    • Youtube
    • Más
      • Alimento
      • Ambiente
      • Arte
      • Autor
      • celebridad
      • Cuentos
      • Cultura
      • Divertida
      • Extraña
      • Entretenimiento
      • Espiritual
      • Espacio
      • guerra
      • Hierbas
      • Historia
      • IT
      • Juego de azar
      • Líder mundial
      • Libros
      • Mezclada
      • Misterio
      • Moda
      • NACION unida
      • Opiniones
      • Países
      • Poets & philosopher
      • Sabías
      • Salud
      • Tendencias
      • Tecnología
      • Universidad
      • Viajar
    MORSHEDI
    Home » La tristeza de Bryce Echenique | Opinión
    Opiniones

    La tristeza de Bryce Echenique | Opinión

    morshediBy morshediMarch 21, 2026No Comments7 Mins Read
    Share Facebook Twitter Pinterest LinkedIn Tumblr Reddit Telegram Email
    Share
    Facebook Twitter LinkedIn Pinterest Email

    La última vez que lo vi, Alfredo Bryce Echenique estaba derrumbado a todo lo largo sobre una fila de asientos en una sala de espera del aeropuerto de Barajas, desmayado o dormido, mientras una voz que él no escuchaba repetía su nombre por la megafonía. Fue esa voz la que nos hizo darnos cuenta de que aquel hombre en apariencia inerte period él. El vuelo hacia Lima estaba a punto de despegar, y desde la sala de embarque se reclamaba con urgencia la aparición del último pasajero que faltaba. Mi mujer y yo nos acercamos a él y lo sacudimos suavemente, diciendo su nombre. “Alfredo, Alfredo”. Él abrió sus ojos rasgados, que parecían más japoneses por las gafas redondas, parpadeando por la molestia de la luz, y puso cara de sorpresa al reconocernos. “Elvira, Antonio, qué alegría”. Le dijimos que tenía que darse prisa, mientras la voz perentoria repetía una vez más su nombre, y le ayudamos a levantarse y a recoger sus cosas desperdigadas. Lo vimos salir aturdido, con la ropa y el equipaje en desorden, temiendo que se perdiera en el camino hacia la sala de embarque, que llegara cuando el vuelo ya estuviera cerrado.

    Eso fue hace algo más de 20 años. Bryce Echenique había vuelto a establecerse en Perú, y las noticias que llegaban de él eran intermitentes y casi siempre muy tristes, como aquella condena que cayó sobre él por plagiar los artículos de otro en los suyos. Poco a poco, habíamos dejado de leer sus libros, desmayados y repetitivos. Su talento para la improvisación y la oralidad había derivado en una confusa desgana, la del escritor exhausto que sigue perseverando en el oficio aunque ya no dé más de sí. Lo habíamos conocido a principios de los años noventa, en Madrid, en un período creo que breve y specific en su vida, en el que intentaba seriamente dejar el alcohol, gracias sobre todo a la paciencia y el cuidado de su reciente esposa española. Cuento lo que vi, las pocas veces que nos encontramos. No puedo decir que formáramos parte del círculo de sus amigos, pero sí que Bryce fue siempre afectuoso sin reserva, sin arrogancia, sin ese oficialismo del escritor latinoamericano consagrado, en el que siempre había algo de conciencia de la propia posición atemperada por una soltura y una cordialidad un tanto diplomática.

    Bryce, que venía de un linaje de oligarcas peruanos, parecía más bien un hijo pródigo, que en absoluto daba por supuesto su lugar ni en el orden social ni en el de la literatura. Hablaba con un fervor sin suficiencia de los libros que más le gustaban, porque tenía la rara cualidad de admirar sin recelo.

    Descubrimos pronto aficiones musicales comunes, y una de las veces que quedamos a cenar con su mujer y él le regalamos un precioso estuche de CD de Frank Sinatra, por quien sentía una devoción no inferior a la de Hemingway. Y hablaba sin descanso de Mario Vargas Llosa, con una lealtad de hermano menor que de un modo u otro modela su propia vida por comparación con el primogénito, no tanto compitiendo con él como afirmando a conciencia o instintivamente su diferencia private. Vargas Llosa period vertical, formidable, deportista, tan acorazado en sus trajes a medida como en las chapas brillantes de una armadura. Incluso en privado, Vargas Llosa tendía a hablar y a escribir en público. Bryce podía ser elegante, pero vestía de cualquier manera, y a diferencia de otros hermanos mayores del éxito latinoamericano, carecía de la cualidad de paralizar una reunión cuando aparecía en ella, y de callar a los demás cuando tomaba la palabra. Su literatura era una expansión deslenguada de sí mismo, y su único artificio period la naturalidad, que es muy difícil de conseguir por escrito. En aquellos años de portentosas ingenierías narrativas y amplitudes continentales, una novela como Martín Romaña se sostenía sobre el más easy de todos los recursos, una voz en primera persona, un narrador y héroe tan perezoso que lo contaba todo desde un sillón Voltaire, mueble que muchos descubrimos en esa novela. La figura tan reiterada del escritor latinoamericano en París, y santificada hasta el papanatismo por Julio Cortázar en Rayuela, Bryce Echenique la convertía en la de una especie de pícaro charlatán y gandul, que en vez de someterse responsablemente a un armazón narrativo se dejaba llevar por una divagación ilimitada, sin orden y sin gloria, sin visibles asideros intelectuales. Como un pícaro descreído de las solemnidades y los valores oficiales del mundo, Martín Romaña miraba desde fuera y con sentido del humor lo que en la época de la publicación de la novela todavía period un materials prestigioso, hasta sagrado, la épica del Mayo del 68 en París. Martín Romaña, enamorado y enamoradizo, insobornable en su gandulería y en un escepticismo que tenía mucho de inocencia, satirizaba los tumultos y los torrentes de banderas, consignas e imposturas de sublevaciones revolucionarias, con una frescura y un sentido del humor que resultaban higiénicos después de tanto atracón de elucubraciones indigestas y vacuas consignas.

    Una noche que fuimos a cenar a su casa, Bryce tenía en el suelo, al alcance de la mano, una caja de botellas de tónica. Nosotros nunca lo vimos en aquellas borracheras que dieron pie a tanta calderilla de anécdotas que siguen circulando todavía. Su conversación period inteligente y lúcida, y el don de la oralidad se mantenía tan fértil como otras veces, pero en la mirada de Bryce se notaba un fondo de desolación que probablemente no tenía tanto que ver de la ausencia del alcohol como de un fatalismo de enfermo incurable que se insinuaba debajo de la esperanza que su mujer intentaba fortalecer en él. Bryce fumaba y bebía tónica a sorbos cortos y frecuentes. Escuchaba a Frank Sinatra y sonreía con felicidad y tristeza.

    Al cabo de un tiempo, ahora no recuerdo cuánto, nos encontramos con su mujer y nos dijo que se habían separado. El alcoholismo que daba materia para tantas historietas se volvía infernal cuando del ámbito de los bares pasaba a la vida íntima. Ahí quedaban amargamente canceladas las leyendas de los artistas geniales y beodos, más geniales cuanto más borrachos y nocturnos, disidentes de la beatería de la salud y la vida diurna, heroicos en su malditismo y hasta en sus bronquitis y enfisemas, estigmas del talento. Period una mitología masculina, aunque hubo excepciones. En los pubs de nuestra juventud, el humo del tabaco espesaba la luz turbia de los licores más fuertes. El alcohol proyectaba fantasmagorías: de amistad, de confabulación de la rebeldía y el talento, de revelaciones literarias que duraban menos que las inmundas y celebradas resacas, en las que aparecían a veces vacíos temporales de varias horas: uno habría hecho o dicho cosas que no podía recordar. La amnesia se confundía con el resentimiento. Unos se salvan y otros se condenan. Unos resisten, cambian de vida, y otros se quedan atrás, en la noche de la que los demás han desertado, en la bohemia insalubre de la que ya no van a salir.

    No period el alcohol la fuente de la inspiración de Alfredo Bryce Echenique, pero sí fue uno de los ingredientes de su decadencia como escritor, igual que el alcohol y la heroína (junto a la brutalidad de la policía americana) mermaron las facultades y aceleraron las muertes prematuras de Charlie Parker y de Billie Holiday, y de tantos más. Los aprendizajes más valiosos rara vez traspasan los límites de las generaciones, pero la tontería fluye fácilmente entre ellas. La fábula del escritor borracho no da muestras de que vaya a perder su prestigio. Cada vez que en un obituario veo que se celebran las hazañas etílicas del difunto, me acuerdo de Alfredo Bryce Echenique, extraviado por los corredores sin alma del aeropuerto mientras por la megafonía aseguraban que aquel period el último aviso. Anunciaron nuestro vuelo y nos despedimos de él. Cualquiera sabe si llegó a embarcar en aquel avión hacia Lima.



    Source link

    Share. Facebook Twitter Pinterest LinkedIn Tumblr Email
    Previous ArticleLa ORCAM presenta su primer Ciclo de Conciertos en San Lorenzo del Escorial | Experiencias EL PAÍS + para suscriptores
    Next Article Sumar legitima su choque con el PSOE para fijar el nuevo tono entre socios de Gobierno
    morshedi
    • Website

    Related Posts

    Opiniones

    Sobre ricos y pobres | Opinión

    April 19, 2026
    Opiniones

    Tú a provincias, yo al ancho mundo | Opinión

    April 19, 2026
    Opiniones

    Feijóo es la ultraderecha | Opinión

    April 19, 2026
    Add A Comment
    Leave A Reply Cancel Reply

    Top Posts

    Las noticias de la noche, lunes 10 de marzo de 2025 | Noticias Telemundo

    March 28, 20264 Views

    FRANCIA: MACRON remodela su GOBIERNO aunque MANTIENE, de momento, a ÉLISABETH BORNE | RTVE

    March 23, 20263 Views

    TODO SOBRE EL MUNDIAL DE STREAMERS CON MARKITO Y LUCA #FDJ [PROGRAMACOMLPETO] 11/9/2025

    March 23, 20263 Views

    ELECCIONES 23J: SÁNCHEZ, el PRIMER CANDIDATO en VOTAR, llama a una “MOVILIZACIÓN HISTÓRICA” | RTVE

    March 21, 20263 Views

    Policía interroga a mujer que le comentó en facebook al alcalde electo de Miami

    April 17, 20262 Views
    Categories
    • Cultura
    • Deportes
    • Economía mundial
    • las últimas
    • Noticias del mundo
    • Opiniones
    • Política
    • Salud
    • Tecnología
    • Youtube
    Most Popular

    Las noticias de la noche, lunes 10 de marzo de 2025 | Noticias Telemundo

    March 28, 20264 Views

    FRANCIA: MACRON remodela su GOBIERNO aunque MANTIENE, de momento, a ÉLISABETH BORNE | RTVE

    March 23, 20263 Views

    TODO SOBRE EL MUNDIAL DE STREAMERS CON MARKITO Y LUCA #FDJ [PROGRAMACOMLPETO] 11/9/2025

    March 23, 20263 Views
    Our Picks

    Latin America’s left gather in Spain to counter far-right

    April 20, 2026

    Dron capta el devastador paso de un tornado en Texas

    April 20, 2026

    Acusan a un joven de seis asesinatos en serie en Chicago | Noticias Telemundo

    April 20, 2026
    Categories
    • Cultura
    • Deportes
    • Economía mundial
    • las últimas
    • Noticias del mundo
    • Opiniones
    • Política
    • Salud
    • Tecnología
    • Youtube
    Facebook X (Twitter) YouTube LinkedIn
    • Privacy Policy
    • Disclaimer
    • Terms & Conditions
    • About us
    • Contact us
    Copyright © 2024 morshedi.se All Rights Reserved.

    Type above and press Enter to search. Press Esc to cancel.

    Please wait...

    Subscribe to our newsletter

    Want to be notified when our article is published? Enter your email address and name below to be the first to know.
    I agree to Terms of Service and Privacy Policy
    SIGN UP FOR NEWSLETTER NOW