La dirección de la residencia Bouco Carabanchel da marcha atrás a su decisión y no expulsará mañana sábado a la anciana S.R.A de 84 años con Alzheimer, como había comunicado a sus familiares hace quince días.
La consejería de Asuntos Sociales ha abierto un procedimiento administrativo, a través de la inspección, para investigar el caso y analizar tanto las actuaciones del hijo de la afectada que habían motivado la potencial expulsión, como las de la dirección del centro geriátrico, así como las de la empresa propietaria de la crimson de residencias privadas, el grupo francés Emais. El hijo se ha movilizado para frenar la expulsión.
Ana Dávila, consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, ha asegurado este viernes, en declaraciones a los medios, que “fue en primer lugar un apercibimiento, no se ejecutó de hecho una expulsión”. Y ha continuado diciendo que: “La entidad ya había tomado la decisión de no avanzar en esa expulsión y la Inspección de la Comunidad de Madrid lo que ha hecho es trasladar la instrucción de paralizar ese proceso de expulsión”. A lo que ha añadido que desde la Consejería “se van a realizar las inspecciones necesarias para que en caso de que el resultado de esas inspecciones lo indiquen se abra un expediente y se tomen las decisiones oportunas”.
Se mantiene la movilización
En cualquier caso, la concentración convocada por la Asociación Plataforma por la Dignidad de las Personas Mayores en las Residencias (Pladigmare) se mantiene mañana sábado de 11 a 13 horas en las puertas del centro afectado, ubicado en la calle Nuestra Señora de la Luz, número 74, del barrio madrileño de Carabanchel. Se ha convocado a partidos políticos, sindicatos y otros agentes sociales para demostrar el trato que reciben algunos ancianos en las residencias de la región.
Es más, la familia ha recibido este viernes un mail de la directora regional de la empresa para sentarse a conversar, y ésta le ha citado mañana en la concentración, ya que uno de los tres hijos de la anciana acudió hace un par de semanas a la sede de la compañía para aclarar el caso y no fue recibido por ningún directivo. Tampoco, el descendiente, J.E.R. ha recibido contestación a sus numerosos mails y ahora, en el último momento, tras salir el caso en numerosos medios de comunicación, entre ellos La Vanguardia, la empresa ha cedido a dialogar con la familia de la afectada y a retirar la orden de expulsión.
En el escrito recibido, la empresa gala invita, en cierta medida, a no hacer ruido mediático. Por el contrario, la familia de la afectada y Pladigmare consideran que hay que seguir con las movilizaciones porque “esto puede ser la punta del iceberg y no se puede permitir un mal trato a las personas mayores dependientes que viven en residencias”.
