Uno de los jefes mafiosos más buscados de Italia cayó en un resort de lujo en plena Semana Santa. Roberto Mazzarella, de 48 años, líder de uno de los clanes más poderosos de la camorra, fue detenido en Vietri sul Mare, en la costa amalfitana, donde se escondía junto a su familia. Un error terminó delatándolo.
Mazzarella se encontraba prófugo desde el 28 de enero de 2025, cuando logró escapar a la ejecución de una orden de prisión cautelar emitida por el Tribunal de Nápoles por su presunta implicación en un homicidio agravado por método mafioso.
Mazzarella figuraba en la lista de los cuatro prófugos de máxima peligrosidad
La detención, a la que no opuso resistencia, llegó al término de una operación larga y compleja. Fue clave el seguimiento de las redes sociales de su entorno, así como de sus movimientos económicos.
Una vez localizado, se desencadenó el operativo en la noche del Viernes Santo. En el dispositivo participaron varias unidades especiales de los Carabinieri, con el apoyo de una patrullera desplegada frente a la costa ante el riesgo de una fuga por mar.
En el momento del arresto se encontraba con su esposa y sus hijos. En el resort, los agentes incautaron tres relojes de lujo, unos 20.000 euros en efectivo, documentos falsos, teléfonos móviles y manuscritos contables, que podrían ayudar a reconstruir los movimientos financieros de la organización.
El capo del clan Mazzarella se encontraba prófugo desde el 28 de enero del 2025
La acusación más grave, sostenida también por testimonios de arrepentidos, es la de haber ordenado una venganza contra un inocente en el marco de una antigua disputa acquainted.
Mazzarella sería el instigador del asesinato de Antonio Maione, hermano sin antecedentes de Ivan Maione, quien había matado a su padre, Salvatore Mazzarella. Este último, empleado municipal y ajeno a la actividad mafiosa del clan, fue asesinado en 1995 en el contexto de la histórica rivalidad entre los Mazzarella y el clan Rinaldi.
Según la investigación, además de ordenar el crimen, Mazzarella habría participado en el atentado del 15 de diciembre de 2000 conduciendo la moto desde la que disparó el sicario. Como presunto coautor también está investigado Clemente Amodio.
De regreso de una visita a varios países del Golfo Pérsico, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, felicitó a los Carabinieri por “un golpe importante contra la camorra y una señal clara: el Estado está presente y no retrocede. El Gobierno seguirá haciendo su parte, apoyando con determinación a quienes combaten cada día la criminalidad organizada”.
Según los investigadores, la detención de Mazzarella lo situaba entre los fugitivos más buscados del país. En esa lista figuran también el sardo Attilio Cubeddu, histórico de la Anonima sequestri y fugado de prisión en 1997; el sicario de Cosa Nostra Giovanni Motisi, hombre de confianza de Totò Riina y en paradero desconocido desde 1998; y el napolitano Renato Cinquegranella, vinculado a uno de los asesinatos más brutales de la camorra y desaparecido desde 2002.
El arresto no disipa la tensión en Nápoles. Precisamente ayer se celebró una protesta de residentes y comerciantes, alarmados por los cada vez más frecuentes tiroteos entre bandas juveniles en los Quartieri Spagnoli, la zona más turística de la ciudad, a pocos pasos del Palacio Actual y de las principales instituciones.Mazzarella se encontraba prófugo desde el 28 de enero de 2025, cuando logró escapar a la ejecución de una orden de prisión cautelar emitida por el Tribunal de Nápoles por su presunta implicación en un homicidio agravado por método mafioso
