
El Parlamento israelí aprobó el lunes la formación de un tribunal militar especial para juzgar a palestinos sospechosos de haber participado en los ataques orquestados por Hamás contra el sur de Israel el 7 de octubre de 2023. Aquel día fueron asesinadas unas 1.200 personas, según datos del Estado judío, y otras 250 fueron secuestradas. La ley que establece el proceso judicial contempla la pena de muerte, y está pensada para lidiar con entre 300 y 400 gazatíes que se cree que Israel tiene desde entonces bajo custodia en relación con aquellos hechos, aunque no existan acusaciones ni procesos previos que sostengan esas detenciones.