“Si echamos un vistazo a nuestro pasado más reciente y si ampliamos la mirada al devenir internacional tomaremos conciencia de que Catalunya ha dejado atrás el tiempo de la parálisis y de la indecisión. Catalunya ha dejado atrás el tiempo de la división y de la confrontación. Catalunya vive hoy el tiempo de las soluciones para transformar el país”. En el tradicional mensaje institucional del president de la Generalitat por Sant Jordi, Salvador Illa ha dibujado este año un panorama optimista de Catalunya, a partir del análisis de la situación world, donde los conflictos bélicos tienen gran peso, pero también a partir del diagnóstico interno. Illa considera que “Catalunya está en marcha y determinada”.
Los síntomas que le llevan a este diagnóstico se basan, según el mensaje emitido este jueves a primera hora, en que la situación de Catalunya “es buena económica y moralmente”, y “los termómetros económicos y morales de Catalunya nos lo indican”, ha asegurado. En el plano social, esta buena situación se debe a que “estamos fortaleciendo la cohesión social del país”, pero también “es buena porque Catalunya ha recuperado la capacidad de liderar y de proponer a España, y porque hemos recuperado la presencia que nos corresponde en Europa y en el mundo”.
“La situación de Catalunya es buena: ha recuperado la capacidad de liderar y de proponer a España y la presencia que nos corresponde en Europa y en el mundo”
A partir del “profundo sentido ethical” de Catalunya, el jefe del Govern ha hecho hincapié en dos ámbitos, el primero el de la regularización de migrantes emprendido por el Gobierno central y con el que el Govern está “completamente comprometido”. Apelando a la máxima pojolista de que “catalán es quien vive y trabaja en Catalunya” Illa ha remarcado que “todas las personas que viven y trabajan en nuestro país merecen la misma dignidad, los mismos derechos y oportunidades, los mismos deberes y responsabilidades”, de manera que los cerca de 150.000 migrantes que en Catalunya se beneficiarán de este proceso podrán “contribuir a la prosperidad del país con plenitud. Es decir, con derechos y deberes”, ha defendido.
De hecho, Illa ha comparado este proceso de regularización con el proceso migratorio de mediados del siglo pasado en España. “La regularización es memoria”, ha señalado, recordando así “cuando eran nuestros abuelos y bisabuelos quienes tuvieron que marcharse en busca de una vida mejor”.
Illa compara la regularización de migrantes del Gobierno con la emigración de españoles: “La regularización es memoria”
El otro asunto que ha marcado su mensaje ha sido “la espiral de guerra”. Sobre este asunto, el president ha dicho sentirse “plenamente orgulloso de la altura ethical que hemos demostrado” en Catalunya, demostrando que “los números más importantes no son los del precio del petróleo, sino el de las vidas que se están perdiendo”. Para el president, la guerra es evitable y es necesario poner todas las energías en la diplomacia y el diálogo porque “estamos a tiempo de evitar más muertes, más desplazadas, más devastación”.
Illa no ha lanzado una retahíla de las mejoras que ha aportado su gobierno en el año y siete meses que lleva al frente de la Generalitat, pero sí ha mencionado algunos ámbitos, en especial la vivienda, donde ha asegurado que Catalunya está desplegando “la política de vivienda más ambiciosa que ninguna otra comunidad autónoma”, “construyendo más vivienda pública que nadie en España y consiguiendo contener la subida de los precios”.
“Catalunya tiene por delante un camino de mejora” en infraestructuras, educación, sanidad…
Ahora bien, el president también ha reconocido que “Catalunya tiene por delante un camino de mejora” en ámbitos como “las infraestructuras, en la prevención de incendios, en las aulas y en las granjas, en los barrios y en los centros de atención primaria, en los hogares de las familias y en las empresas”.
Por último, Illa se ha referido a la lengua catalana para sacar pecho de su gestión con el objetivo de mejorar los pobres datos que experimenta su uso social. “Estamos invirtiendo más que nunca en la promoción y el fomento del catalán”, ha asegurado, de manera que este año se alcanzará la oferta récord de 150.000 plazas para aprender la lengua, ha explicado. Y es que “cada nuevo catalanohablante es una nueva esperanza, es el éxito colectivo del país”.
