A principios de mayo se anunció que Shakira ofrecería varios conciertos en Madrid entre septiembre y octubre de este año. Horas después, un eufórico comunicado de su agencia de prensa informó de que se habían despachado 450.000 entradas. Muchos medios, entre ellos EL PAÍS, se hicieron eco de la noticia. “Shakira anuncia dos nuevas fechas en Madrid, y ya suma 11 conciertos, tras arrasar en tiempo récord con la venta de entradas”, tituló este periódico. Horas más tarde se notificó un nuevo recital: finalmente serán 12. Algunos periódicos incluso publicaron que las entradas para los 12 estaban agotadas. Dos meses después, sin embargo, quedan boletos para todas las fechas, tanto en las gradas como en la pista. ¿Qué está pasando?
Una visita a Ticketmaster, el portal oficial de venta de entradas para los recitales de Shakira, ofrece un panorama inédito para estos tiempos en que los grandes espectáculos musicales agotan el papel: se pueden adquirir de todos los precios, 119 euros en pista o 73 en la grada. También se pueden comprar el formato VIP o el fan to fan, la vía oficial de reventa de entradas de esta plataforma.
En su primer comunicado sobre la gira, el día 20 de marzo, se anunciaron solo tres fechas para el regreso de la colombiana a Europa y se activó una preventa limitada, con un mensaje implícito: será difícil ver a la cantante y para lograrlo había que darse prisa. La promotora, Reside Nation, lo compartió en una publicación en Instagram: “La verdadera felicidad es tener entradas para Shakira, organízate ya y no te quedes fuera”.
Seguidoras como Cristina compraron en esta venta exclusiva, pero en fechas diferentes a las deseadas porque se agotaron las que había establecidas por esa vía para el día que mejor le venía: “No conseguimos en la primera tanda, se abrieron nuevas fechas y conseguimos tres”, asegura. “Y ahora resulta que sí quedan para todos los conciertos. No entiendo la estrategia, parece que quieren dejar las peores para los que más quieren ir y las mejores para los que están en duda o que se deciden más tarde”, agrega sorprendida en declaraciones a EL PAÍS.
En su comunicado inicial, la vendedora de entradas Ticketmaster hablaba de una “serie limitada de conciertos” previstos para los días 25, 26 y 27 de septiembre, un espectáculo que se desarrollaría en un estadio construido especialmente para la ocasión en el recinto Iberdrola Music, con capacidad para “más de 50.000 personas”. La primera opción para comprar entradas fue a través de una preventa exclusiva para usuarios registrados en la net de Shakira el martes 24 de marzo. En este caso, los seguidores podían comprar hasta cuatro boletos por persona. Desde Ticketmaster advertían al público de que no se preocupase porque aún habría “otra oportunidad” en la venta basic del viernes 27 de marzo. Eso sí, un día antes de que se abriese la veda, el lunes, Shakira anunció tres nuevas fechas de conciertos para los días 18, 19 y 20 de septiembre. “Sigue ampliando su histórica residencia, que nadie se quede sin disfrutar de tremendo present”, alertaban desde Reside Nation.

Ya el martes, en plena acción, el usuario se encontraba con dos opciones a dos horas distintas, a las 10.00 se podrían comprar unas fechas y a las 12, otras. Un seguidor de la artista, Pablo, logró comprar su boleto en pista sin problema para el día 18: “He tenido suerte”, decía. Dos días después, Marta, que optó por la preventa para usuarios registrados en Reside Nation, intentó elegir la misma fecha, pero ya no había, así que compró en pista para el día 25: “Pensé: lo logré. Compré dos y mi amiga no se lo creía”.
Y en medio, otra preventa, la de clientes del Banco Santander, que permitía dos boletos por persona, y en la que Patricia pudo comprar su tícket e incluso dudó si hacerlo en el entrance stage, la zona más cercana a la artista: “Tenía dos y no sabía qué hacer, no quedaban en pista. Pensé que period más dinero, así que decidí que mejor no y cuando volví a revisar encontré una en pista, pero no pude comprar más”, explica.
El miércoles de esa semana se anunciaron otras tres nuevas citas para ver a Shakira en octubre, los días 2, 3 y 4. Con esta opción, la preventa y la venta sumaban una nueva hora al caótico proceso de compra: estas se podrían conseguir a partir de las 10.30 de la mañana. Y por fin llegó el día de la venta basic, el viernes 27, jornada en la que se produjo un nuevo comunicado en el que la colombiana anunció otros dos nuevos conciertos para los días 10 y 11 de octubre dentro de Las mujeres no lloran world tour. En esta venta, el límite por persona se ampliaba a seis y podían comprarse a través de Reside Nation, Ticketmaster y El Corte Inglés. Fue hace dos semanas cuando se anunció, la que es, hoy, la última nueva fecha de Shakira en Madrid, el día 9 de octubre. En complete, suma 12, dos más que Dangerous Bunny en esta misma ciudad.

Según explicó Ticketmaster el 27 de marzo, Shakira vendió 450.000 entradas para su residencia en Madrid “en tiempo récord”, y no ha parado de ampliar su gira en la capital española “para responder a la altísima demanda”. En un anuncio reciente, Reside Nation también emitió un comunicado sobre el éxito de venta de Dangerous Bunny en el que explicaba que “la demanda batió todos los récords de la música en directo en España” con sus más de 600.000 entradas vendidas en un solo día para 12 estadios (dos en Barcelona y diez en Madrid). El aforo previsto para ver a Shakira cada jornada es de “más de 50.000 personas”, y en el momento en el que ofrecieron la última cifra oficial de venta solo había nueve fechas, por lo que saldría una media de 50.000 entradas vendidas por concierto.
Desde la agencia de prensa de Shakira en España y desde la promotora Reside Nation no han querido responder y dar detalles de la venta y de posibles cambios en la disponibilidad de entradas para estos conciertos. Desde Ticketmaster aseguran que son los organizadores del evento quienes deciden todos los aspectos de la estrategia de venta de entradas, cuáles se ponen a la venta y en qué momento. Que en el caso de las preventas, el cupo que sale en cada uno es limitado y que en estos casos se suelen agotar muy rápido. También explican que se pueden ir liberando entradas de distintos rangos de precios dependiendo de las decisiones que hacen los responsables de la gira.
Este ha sido el caso de Dangerous Bunny, que anunció en febrero a través de Reside Nation, la empresa promotora de sus conciertos, la liberación de nuevos tíckets. Una escena que se repitió este mes de mayo. El puertoriqueño lo ha hecho pese a que en un primer momento se dijo que todas las fechas se habían agotado, aunque existiese la posibilidad e comprarlas en la reventa oficial de la plataforma. En mayo del año pasado emitió un comunicado informando de que los boletos para los diez de Madrid (Estadio Metropolitano) y los dos de Barcelona (Estadi Olímpic) se habían agotado. Seis meses después se abría una nueva existencia de entradas a la venta. Y una vez más, la paradoja: se anuncia que las entradas están agotadas, pero todavía pueden salir más a la venta.
En su primera liberación de entradas, Reside Nation puso como excusa el éxito de la Tremendous Bowl: “Tras su histórica actuación en el descanso de la Tremendous Bowl, se acaban de liberar nuevas entradas para los conciertos de Dangerous Bunny en Barcelona y Madrid”. En la segunda ocasión, la razón fue un rediseño. “Te presentamos la sección Los Vecinos: una grada situada justo detrás del escenario principal, que ofrece una vista privilegiada y una experiencia inolvidable”, aseguraba en un comunicado este mes de mayo la promotora. Se trataba de una opción “con visión restringida”, a 230 euros.
Live Nation Entertainment es la mayor promotora de conciertos del mundo y es propietaria de la plataforma de venta de entradas Ticketmaster. En abril de este año un jurado federal de Nueva York dictó que la promotora abusó de su posición de mercado y actuó de forma ilegal como un monopolio de la industria de los conciertos. Reside Nation y Ticketmaster organizaron 55.000 espectáculos durante el año pasado y vendieron 650 millones de entradas en todo el mundo. Las acusaciones tomaron cuerpo tras la gira The Eras Tour de Taylor Swift, cuando los aficionados a la cantante se enfrentaron con serias dificultades para conseguir entradas para los conciertos y, cuando lo lograban, se encontraban con precios desproporcionados.
En su net, Reside Nation informa de que aunque en ocasiones las entradas estén agotadas, no pueden garantizarlo y “existe la posibilidad de que se liberen nuevas a medida que se acerque la fecha del concierto”. Animando a la gente a revisar la disponibilidad de vez en cuando en su net, “especialmente en los días previos al evento”. Para ver a Shakira hay hoy muchas entradas disponibles, aunque la sensación hace unos meses period que estaba agotado.
