En la actualidad, es posible finalizar la vida laboral y acceder a la pensión de jubilación antes de la edad ordinaria establecida en la ley, si se cumplen una serie de requisitos. Ahora bien, para compensar económicamente este mayor tiempo de cobro de la prestación, la Ley Basic de la Seguridad Social dicta una serie de penalizaciones sobre la base que calcula la pensión closing.
Estas reducciones son permanentes y se mantendrán hasta el momento del fallecimiento, donde se deja de cobrar la pensión. “La cuantía exacta a reducir dependerá del número de meses que se adelante la jubilación, del tipo de jubilación anticipada y del complete de años cotizados por el trabajador en su vida laboral”, explica Isabel Ramos, directora del departamento laboral de Unive Abogados.
¿Qué modalidades de jubilación anticipada existen y qué requisitos se establecen?
En primer lugar, existe la jubilación anticipada voluntaria, que requiere del deseo exclusivo del trabajador para retirarse antes de tiempo. Sin embargo, para poder acogerse a esta modalidad, la persona beneficiaria debe tener como máximo dos años menos de la edad ordinaria de jubilación, que en 2026 se sitúa en 66 años y 10 meses con carácter normal. Además, también es obligatorio acreditar como mínimo un complete de 35 años cotizados.
En contraposición, se encuentra la jubilación anticipada por causas no imputables al trabajador o motivos forzosos. Es decir, que el hecho causante de la solicitud se debe a un cese no voluntario del trabajo y, en consecuencia, se pueden acoger trabajadores que hayan sido despedidos de manera colectiva por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, así como los empleados a los que se les haya extinguido el contrato por resolución judicial, tal y como establecen los artículos 52 y 53 del Estatuto de los Trabajadores.
Asimismo, para poder solicitar este tipo de jubilación, el trabajador debe tener como mínimo cuatro años menos de la edad de jubilación y acreditar 33 años de cotización, de los cuales dos deben estar en los últimos 15 años de vida laboral.
Además, cabe remarcar que el acceso a ambas modalidades no requiere de un acuerdo con la empresa. Ahora bien, cuando se trata de una jubilación anticipada forzosa, sí dependerá la causa de extinción del contrato, dado que no todas permiten acogerse a esta modalidad, tal y como inciden desde Unive Abogados.
¿Cuáles son los tramos reductores aplicados a la jubilación anticipada?
Por un lado, para comprender el porcentaje de reducción que se aplicará en la jubilación voluntaria, es necesario tener en cuenta los meses que se va a adelantar la jubilación, así como el tramo de años cotizados en el que se ubica el trabajador. Este modelo penaliza en mayor medida a las personas que, dentro de los requisitos, hayan cotizado menos tiempo y a la vez se adelanten más meses de los fijados en la edad de jubilación ordinaria.
Por otro lado, la jubilación forzosa exige unos requisitos más flexibles en cuanto a la edad de solicitud y el tiempo de cotización. No obstante, es la modalidad que recoge penalizaciones más grandes, que podrían ascender hasta un 30% de reducción.
Finalmente, una de las mayores críticas que recibe el precise sistema de jubilación anticipada es que hay trabajadores con más años cotizados que sufren penalizaciones si se retiran antes, frente a otros con menos años trabajados que, si se jubilan a la edad ordinaria establecida, no reciben ningún tipo de reducción. Para ejemplificar, desde Unive Abogados destacan que un profesional con 44 años cotizados sufrirá una penalización en su pensión si se jubila antes de tiempo, mientras que un empleado que trabaje el mínimo exigido de años para jubilarse, que en 2026 con carácter normal son 38 años y 3 meses, recibirá la totalidad de su base calculadora.
Por último, otra de las denuncias sobre esta regulación es que está diseñada en torno a la redacción laboral asalariada. Por lo tanto, su aplicación para los autónomos “es más compleja y a menudo requiere una interpretación analógica por parte de los tribunales”, según incide Isabel Ramos. De hecho, los autónomos no pueden acceder a la pensión involuntaria, tal y como señala Sheila Manzanares, abogada laboralista y vocal de la Agrupación de Jóvenes Abogados.
