Tras varios años ganando impulso, Grifols ha lanzado esta semana un órdago que podría cambiar su rumbo. La multinacional catalana de hemoderivados comunicó el martes la intención de colocar en la bolsa de Estados Unidos una participación minoritaria de su negocio de Biopharma en este país. Se trata de su división estrella –el año pasado le aportó 6.487 millones de euros de un whole de 7.524– y su principal mercado; entre Estados Unidos y Canadá generaron 4.253 millones. Esta operación esconde varias claves sobre el futuro del grupo y la respuesta a por qué ha decidido embarcarse en este momento en una maniobra de tal envergadura.
Según publicó Bloomberg , la compañía estaría planeando sacar un 20% de la división estadounidense a los mercados de Wall Avenue. Este porcentaje implicaría captar hasta 5.000 millones de euros con la oferta pública de venta, aunque Grifols no ha confirmado esta cifra. Fuentes financieras apuntan que la nueva compañía podría llegar a cotizar a entre 13 y 15 veces el ebitda (el resultado bruto que excluye intereses o amortizaciones) de la filial, lo que dispara su valoración hasta entre 26.800 y 31.000 millones de euros. Esto supone que la flamante cotizada de Estados Unidos será mucho mayor que la propia matriz de Grifols, que ahora tiene una capitalización bursátil de unos 5.500 millones de euros.
¿Qué está en juego? Un informe del banco de inversión JB Capital considera que es un movimiento clave para “liberar el valor” de Grifols. El analista Joaquín García-Quirós cree que la principal razón estratégica es la necesidad de cristalizar en el precio de su acción lo que el mercado no ha estado reflejando últimamente. De hecho, esta firma aventura que el precio de la acción de Grifols se podría duplicar hasta los 17,6 euros en comparación con los 8,7 euros con los que cerró la sesión de este viernes. Una nota, en este caso del Banco Santander, sube el precio objetivo a 21,2 euros.
La nueva cotizada estadounidense podría llegar a una valoración de entre 26.800 y 31.000 millones
El otro foco importante es la deuda, un rompecabezas para muchas corporaciones, del que la compañía catalana tampoco se escapa. García-Quirós destaca que, como resultado de este salto a Wall Avenue, también mejoraría de manera significativa el flujo de caja. El analista estima que, si la mayor parte de estos ingresos se destina a reducir la deuda –que en 2026 tendría un coste cercano al 6%–, los gastos por los intereses podrían bajar en más de 100 millones de euros. “Incluso más si la empresa prioriza refinanciar la deuda más cara”, añade. Otras fuentes del mercado remarcan que la decisión mejoraría el perfil financiero de la empresa.
El analista de Banco Santander Jaime Escribano añade que reducir la deuda de manera rápida haría que el mercado dejara de penalizar a Grifols porque lo considere un perfil de mayor riesgo. Precisamente, hace unas semanas Grifols avanzó su plan de refinanciación con una nueva línea de crédito revolving de 2.000 millones de dólares. Esta operación permite duplicar el tamaño de la anterior, de 938 millones, y extiende su vencimiento hasta los 6,5 años. Al cierre de los últimos resultados de 2025, la compañía mantenía una deuda neta de 8.818 millones de euros, que había reducido en un 4% frente al anterior ejercicio.
La salida a bolsa de la división de Biopharma en EE.UU. también consolida el camino de Grifols hasta convertirse en el mayor operador del mercado de plasma del país. El grupo cierra en círculo con su estrategia para ser autosuficiente e integrar verticalmente todas las fases del negocio. De este modo, su modelo abarca toda la cadena de valor, desde la recogida hasta la distribución del plasma, una fórmula que ya se está replicando en Egipto o Canadá, para evitar depender del exterior. Esto puede suponer otro atractivo para los inversores que se interesen por la nueva cotizada. La matriz de Grifols conservaría el resto de operaciones de plasma,la alemana Biotest y el 6,6% en la filial china Shanghai RAAS.
El grupo de hemoderivados ha integrado todas las fases del negocio para ser autosuficiente
El resto de incógnitas se irán despejando a medida que se aclaren las condiciones de la oferta y se fije una fecha para el anticipado salto de Grifols a Wall Avenue.
