El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, es consciente de la enorme incertidumbre que genera la guerra en Irán y el consecuente bloqueo del estrecho de Ormuz, pero se muestra confiado en la “resiliencia” de la economía española para superar el golpe.
“Es un shock fuerte, pero de alguna manera gestionable, particularmente en España”, ha asegurado el directivo en una conferencia de la cátedra Fundación La Caixa Economía y Sociedad celebrada en el CaixaForum de Madrid.
Gortázar ha explicado que la duración y la intensidad del conflicto serán lo que acabe determinando el impacto sobre el PIB. Como referencia, los analistas de CaixaBank manejan la premisa de que cada diez dólares de subida del precio del petróleo provoca un daño de 0,15 puntos sobre el PIB, a lo que se suma el efecto adicional del encarecimiento del gasoline.
Los economistas de CaixaBank confían en que este año se llegue a los 100 millones de turistas pese a la guerra
Pese a los riesgos, ha insistido en la capacidad de resistencia de la economía española. “Nuestro servicio de estudios espera que este año pasemos los 100 millones de turistas” pese a la guerra, al tiempo que la apuesta por las renovables está amortiguando el “golpe” asociado al encarecimiento de los hidrocarburos y sitúa al país en una “posición privilegiada”.
El consejero delegado de CaixaBank también ha indicado que los mercados anticipan un conflicto “relativamente corto”, pero ha avisado de algunos riesgos, entre ellos los de eventuales efectos de segunda ronda derivados de la nueva inflación.
Su previsión es que el BCE eleve dos veces los tipos de interés este año, del 2% hasta el 2,5%. El propio banco central ya ha reducido la previsión de crecimiento del PIB de la eurozona en tres décimas, hasta el 0,9%.
El déficit, la productividad, la demografía y la infraestructuras son “los deberes pendientes”
También ha aludido a los “deberes pendientes” en España. Tienen que ver, ha indicado, con las cuentas públicas, con la mejora de la productividad, con la demografía y con las infraestructuras, entre las que figuran las hidráulicas, las ferroviarias o la vivienda.
Sobre la vivienda, ha asegurado que en CaixaBank cifran ya en 730.000 unidades el déficit de vivienda y ha aludido a la falta de suelo y de agilidad como dos de los elementos que dificultan la resolución del problema de acceso.
Sin embargo, ha insistido en que la situación es muy distinta a la del 2008. Si antes de la Gran Recesión se hacían 866.000 viviendas al año, ahora son 140.000. Si el 24% del crédito whole de la época iba a los promotores, ahora es de apenas el 4%. Si antes el 4% de las hipotecas period a tipo fijo, ahora el porcentaje es del 73%. Además, la deuda hipotecaria ha pasado de equivaler al 64% del PIB al 30%.
“Bienvenida la inmigración, necesitamos mano de obra”
Gortázar también se ha mostrado partidario de sacar provecho de la inteligencia synthetic y a favor de la inmigración. “Bienvenida la inmigración, necesitamos mano de obra”, ha asegurado. “Otra cosa es cómo regulemos e integremos a esas personas, pero es necesaria”, ha añadido.
También ha aludido, en respuesta a una pregunta del público, a los riesgos del crédito privado, que ya ha generado algunos problemas en Estados Unidos. “En España no tenemos ese problema”. Su impresión es que tampoco en Norteamérica es “un problema sistémico”, pero ha pronosticado que “habrá determinadas entidades que van a tener peores resultados y algunas consecuencias en el mundo anglosajón”.
“Me preocupa más la tendencia que tenemos de un sistema hiperregulado en Europa que nos haga menos competitivos”, ha asegurado. “Los bancos americanos son grandes, con escala y márgenes, y aquí en cambio no están mejorando las dinámicas de mercado, sino que se añade competitividad”, ha añadido en alusión a Europa.
