¿Es posible que un ingeniero de software program [backend] pueda en España cobrar desde 42.000 a 227.000 euros? Pues sí. “Es un error pensar que en todas partes te van a pagar igual”, cube Borja Pérez, responsable de advertising and marketing y técnico de selección de Manfred, una agencia de empleo tecnológico. El salario depende del mercado y del volumen de facturación de una empresa. En este sentido, las compañías tecnológicas pueden ser nacionales o aspirar a un público international.
Antes de la pandemia y del trabajo remoto, la mayoría de ingenieros que quería hacer carrera en grandes empresas debía ir a Estados Unidos. Ahora hay cientos trabajando desde sus casas en España y cobrando seis cifras brutas anuales: “Hace cinco años no period factible, te mandaban a San Francisco. Había muy pocas empresas teletrabajando, pero la covid estandarizó el remoto, lo que ha hecho que muchas empresas se abrieran a contratar en muchas partes del mundo. Cada vez vienen más empresas a pescar a España”, cube Pérez.
Según cuenta Pérez en una conferencia en las jornadas T3chfest, celebradas en la Universidad Carlos III, y en una posterior charla con EL PAÍS, es posible clasificar en seis niveles el tipo de empresas para saber por qué hay diferencias de más de 100.000 euros en perfiles similares. Y cómo hacer para ir subiendo.
El nivel 1 son empresas pequeñas y consultoras nacionales, que es uno de los grupos menos numerosos y también el que tiene menor sueldo: menos de 40.000 euros anuales de media. Luego viene el rango de largo con más gente: empresas tradicionales, consultoras, bancos y sectores industriales como Indra, Telefónica o BBVA. Son organizaciones con mucha tecnología, pero que no es el puntal del negocio. Este grupo concentra el 50% de los trabajadores y se caracteriza por procesos de selección sencillos y jerarquías rígidas. La franja salarial básica va de 40.000 a 60.000 euros.
El siguiente escalón lo ocupan las empresas tecnológicas nacionales como MercadonaTech, Seat Code, Tucuvi u OpositaTest. El sueldo sube a más de 60.000 anuales. Así puede variar un perfil related en estos escalones iniciales, según Pérez: “Los salarios de una consultora por un [programador en] Java senior van de 38.000 a 42.000 euros. Pero a ese perfil hoy le están pagando de 50.000 a 55.000 sin ningún tipo de problema en un banco. Y como te vayas a una empresa de IA, está cobrando de 70.000 a 75.000”.
A partir de aquí, en los tres siguientes escalones está el dinero de verdad, pero son también los menos poblados: “Dar el salto entre el primer grupo y el segundo no es complicado. El salto al tercer grupo ya suele ser un poquito más complicado y requiere mentalidad de producto”, cube Pérez. A partir de aquí, la cosa se complica: “En el cuarto nivel ya inevitablemente vas a necesitar inglés, un buen nivel técnico y controlar todo el ciclo de vida del desarrollo del software program”, añade.
Los dos escalones que quedan son empresas globales que fichan en España, o en cualquier otro país, en híbrido o sobre todo remoto. Entrar en esas empresas requiere hacer un proceso de varias pruebas related a una minioposición y luego una dedicación plena y estresante, pero los sueldos pueden superar los 200.000 euros. En estos dos rangos ascendentes están empresas como Cabify, Factorial, Wallapop, Bending Spoons, Freepik, Revenuecat: “Todas las empresas de software program como servicio que utilizan los desarrolladores, Datadog, Auth0, HashiCorp, Snowflake, están pagando una barbaridad en remoto. GitHub no llega a pagar lo que paga Meta, pero tiene a gente supertalentosa en España que cobra mucho, por encima de los 130, 140”, cube Pérez. Aún hay un escalón ligeramente por encima: las más conocidas, Google, OpenAI, Meta, Amazon y Netflix: “Aquí la distribución salarial cambia, con picos que superan los 140.000 euros y pueden llegar hasta los 240.000 anuales en posiciones de alta especialización o responsabilidad”, cube Pérez.
¿Cómo cambia todo la IA?
La programación con IA, o vibecoding, es un cambio de period para ingenieros. Ahora un robotic puede escribir en un rato miles de líneas de código. De momento, el sector ve venir este terremoto con calma: “Hay empresas a las que esto les da igual: la banca o empresas tradicionales que se van a subir tarde a la IA. No les interesa tampoco cambiar su estructura”, cube Pérez. Las consultoras sí lo ven algo más cerca, porque sus clientes podrán asumir parte de sus proyectos solo con IA.
Las empresas más centradas en tecnología están viendo cómo les afecta: “Hay menos ofertas porque las empresas tienen cierta parálisis por análisis y luego afecta al salario en algunos roles”. A algunos se lo ha subido mucho: “Hay un rol muy nuevo que es el ingeniero de software program que sabe de IA”, cube Pérez. También crece el salario de “todos los roles que tengan que ver con ciencia de datos aplicada a machine studying. Es imposible contratarlos. Hablamos de a partir de 70.000 porque muchas empresas extranjeras están contratando a la gente de aquí. También todo lo que tenga que ver con infraestructura, operaciones de desarrollo (DevOps) e ingeniería de fiabilidad (SRE)”.
Pero también otros perfiles van a sufrir más: “Hay posiciones que se despriorizan. Por ejemplo, desarrolladores móviles. Las ofertas que vemos están 10.000 euros por debajo de lo que veíamos hace dos años. También gente que hace exams de calidad. Casi no se buscan porque se está automatizando. También sufre el diseño; ahora la gente que programa puede hacerte también el diseño”.
Además, muchas empresas nuevas nacen con la concept de IA: “Su prioridad es equipos muy pequeños y las rondas de financiación van a trabajos de ventas, advertising and marketing”, cube Pérez.
El remoto no tiene vuelta atrás
“Ahora las empresas que quieren contratar en presencial, por norma common, tienen que subir el salario un 20% respecto al remoto”, cube Pérez.
No es solo el dinero, también la demanda de los ingenieros. ¿Cuántas solicitudes más recibe una oferta en remoto? “El triple. Y si eres presencial y no muy conocida, no recibes. Estamos en un punto en el que los trabajadores prefieren quedarse donde están antes de ir a presencial o híbrido, aunque les paguen 50.000 y estén cobrando 40.000″, añade.
LinkedIn y la jungla
Todos estos salarios suenan muy bien en teoría, pero luego hay que pasar las entrevistas: “LinkedIn es una auténtica jungla. Todas las ofertas en remoto en LinkedIn en media hora tienen 200-300 aplicaciones, los reclutadores no pueden mirarlas todas. Tienes que conocer a gente, las recomendaciones están funcionando”, cube Pérez. “Y luego tienes que ser más espabilado, capacidad de venderte un poco. Hay muchísima información en web como sobre cómo pasar los procesos de selección de las corporaciones”, añade.
Ya no vale solo con tener una cuenta en redes, un LinkedIn bonito y una internet que se cargue rápido. “Es otro rollo”, cube Pérez. “Tienes que tener un currículum preparado para que lo filtre un ATS [sistema de rastreo de aplicaciones], el filtro automático para saber si una aplicación cumple los filtros necesarios, porque como van a recibir 1.400 aplicaciones, necesitan que un programa les dé las 100 que cumplen. El currículum debe tener las palabras clave. Luego el proceso de selección es muy diferente, hay muchas fases técnicas”, cube Pérez.
La IA se usa además en las entrevistas, pero los reclutadores también tienen sus armas. Son procesos donde se debe programar en directo y algunos aspirantes no están preparados o se ponen nerviosos: “Claro que sospechan. Y hay gente a la que no se lo dicen, pero se quedan fuera por eso [usar IA en el proceso]. Es gente que podría entrar si no se pusiera nervioso programando. O que si hubiese respondido con sus palabras sin IA, no lo hubiesen descartado”, añade.
