El pederasta que violó a una niña de 12 años tutelada por la DGAIA y la ofreció a otros hombres para que la agredieran sexualmente ha aceptado una pena de 83 años de prisión tras alcanzar un acuerdo con la Fiscalía. El Ministerio Público solicitaba una pena de 107 años de cárcel para el acusado, pero ha aceptado rebajarla a cambio de evitar la celebración del juicio.
El acusado, Teófilo Lapeña, electricista de 40 años, contactó a través de web con una niña de 12 años. La menor tenía baja autoestima y residía en un centro de acogida tutelado por la Dirección Basic de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA). La menor carecía de un entorno acquainted estable y “había experimentado situaciones de acoso escolar, así como acquainted debido a la enfermedad de su madre”, relata la sentencia. Ante esa situación, el acusado primero le reclamó que se hiciera fotografías y vídeos desnuda; después le pidió mantener relaciones sexuales y, posteriormente, la ofreció a otros internautas para que agredieran sexualmente a la niña mientras él grababa las escenas en vídeo.
Según la sentencia, Teófilo “decidió utilizar a la niña como reclamo sexual en redes sociales a fin de lograr no solo mantener él mismo relaciones sexuales con ella, sino también ver al mismo tiempo cómo otros hombres las mantenían con la menor en su presencia, a fin de lograr satisfacer en mayor medida su ánimo lúbrico”. Además, hasta octubre de 2021 se fueron sucediendo los encuentros en el domicilio del procesado, frecuentemente aprovechando días y noches en los que la niña se fugaba del centro de acogida, de tal manera que el procesado le proporcionaba un lugar de refugio y, aprovechando esta circunstancia, le imponía mantener relaciones sexuales completas por vía vaginal y anal, así como la práctica de felaciones.
La sentencia cita al menos ocho encuentros sexuales concertados con otros hombres por parte del acusado. Los Mossos d’Esquadra detuvieron a Teófilo Lapeña en junio de 2022 después de haber recibido una denuncia por parte de la menor. En su domicilio, situado en la calle de la Unió, en el barrio del Raval de Barcelona, hallaron 232 archivos fotográficos creados por el procesado en los que aparecía la menor —en algunos casos siendo agredida sexualmente por terceras personas—, así como 575 vídeos y 889 fotografías descargadas de web en los que aparecían niños y niñas de corta edad.
El acusado ha aceptado una condena por los delitos de acoso a menor de 16 años por medio de tecnologías de la información, exhibición obscena ante menor de edad y un delito continuado de agresión sexual a menor de 16 años con acceso carnal por vía vaginal, anal y bucal, con el subtipo agravado de participación de dos o más personas y de situación de especial vulnerabilidad de la víctima. Asimismo, ha sido condenado por seis delitos de agresión sexual a menor de 16 años con acceso carnal, concurriendo el subtipo agravado de especial vulnerabilidad de la víctima, así como por un delito continuado de utilización de menor de edad para la elaboración de pornografía infantil y su posterior distribución.
