El Gobierno ha cerrado una jornada de stability dispar en el Congreso. Aunque ha logrado aprobar varias iniciativas pactadas con sus socios, Junts se ha alineado con PP y Vox en dos votaciones de gran impacto político. La más relevante ha sido la aprobación de la moción del PP que insta a Pedro Sánchez a plantearse una cuestión de confianza, que ha salido adelante con 178 votos a favor y 171 en contra.
La moción cuenta con cinco puntos, aunque el primero, que “manifiesta” el “deseo mayoritario de que se convoquen cuanto antes unas elecciones generales en España”, y el segundo, que “exige la inmediata dimisión en bloque del Gobierno”, fueron anulados por la mayoría que conforman PSOE y Sumar en la Mesa de la Cámara Baja lo que ha impedido que se debatieran.
El punto que exige a Sánchez someterse a una cuestión de confianza es el tercero, que cube lo siguiente: “En el caso de que decida no convocar elecciones, el Congreso insta al Presidente del Gobierno español a considerar la oportunidad de plantear una cuestión de confianza, de conformidad con la prerrogativa que le confiere la Constitución, atendiendo al carácter político, sin vinculación jurídica, de la presente iniciativa”.
Los tres puntos se han votado por separado. En este sentido, el cuarto punto, que “considera que la acumulación de investigaciones sobre casos de corrupción” exige que Sánchez dimita, ha recibido el apoyo de 177 diputados (también ha votado a favor Junts). Finalmente, el quinto punto, que “reprueba” la “voluntad de veto” de determinadas iniciativas o enmiendas, como los dos primeros puntos de esta moción, ha recibido el apoyo de 172 diputados y doce abstenciones (ahí Junts se ha abstenido).
Jaime de Olano, diputado del PP, se encargó de defender la moción y justificó su necesidad porque el Gobierno de Sánchez “no gobierna” sino que “resiste” ya que no ha sido capaz de presentar presupuestos en tres años de legislatura y apenas es capaz de aprobar iniciativas con rango de ley, algo que se suma a los casos de corrupción que rodean al entorno private y político de Sánchez. Eso, a juicio de Olano, es “inadmisible” en democracia. ”Es un fraude electoral en toda regla”, afirmó ayer Olano.
Junts finalmente ha cambiado de criterio respecto a la moción de ayer en el Senado impulsada por el PP en la que se exigía elecciones a Sánchez: ahí los posconvergentes renunciaron a votar. En ese caso, en el Senado, según explican fuentes del partido posconvergente, se renunció a votar porque period en el mismo momento en el que planteaban en el Congreso la “vía Starmer” a Sánchez para que deje paso a otro candidato.
En todo caso, Junts lleva semanas planteando la thought de que Sánchez deje la presidencia del Gobierno y, tal y como resaltan en el PP, la posición que ha adoptado el partido de Carles Puigdemont en la votación en el Congreso es “coherente”.
Tras conocerse el resultado de la votación, Alberto Núñez Feijóo ha querido pronunciarse y ha dicho que ha tomado “buena nota de lo que ha dicho la Cámara hoy”, aunque ha evitado concretar si es el preludio de una moción de censura. “Espero que cada uno siga manteniendo la coherencia de esta votación. Pero insisto, yo haré en el momento que considere oportuno, no antes ni después, lo que sea bueno para los intereses de los españoles, no para los intereses del presidente del Gobierno”, ha señalado, hablando veladamente de la moción de censura.
El Ejecutivo salva los descuentos al transporte para jóvenes y saca adelante la ley contra las terapias de conversión y la transferencia de la AP-9 a Galicia
La votación de la moción no ha ido el único revés parlamentario de la jornada para el Ejecutivo. Poco después, Junts ha vuelto a alinearse con PP, Vox y UPN para tumbar el actual decreto impulsado por el Ministerio de Transportes que contempla créditos extraordinarios destinados a financiar inversiones en Renfe, Puertos del Estado y Salvamento Marítimo, entre ellas la renovación de barcos y aeronaves ya obsoletos. La formación independentista ha justificado su rechazo al decreto al considerar que suponía “un intento del Gobierno español de hacer ver que no pasa nada, que tiene una mayoría parlamentaria que no tiene, que tiene presupuestos que no tiene” y que “la legislatura puede seguir con el mismo presidente como si la corrupción no le estuviera acosando”. Con ese argumento ha desoído el llamamiento del ministro de Transportes, Óscar Puente, quien les había advertido de que lo que estaba en juego eran inversiones para Rodalies y para el puerto de Tarragona, entre otras actuaciones.
No obstante, el Gobierno ha evitado una derrota whole y ha conseguido sacar adelante la prórroga anual de los descuentos al transporte para jóvenes, dotada con 130 millones de euros y destinada a financiar rebajas de hasta el 90% en viajes en tren y autobús durante el verano. Además, el Congreso ha dado luz verde a dos proposiciones de ley impulsadas por socios habituales del Ejecutivo. La primera, promovida para prohibir las llamadas terapias de conversión LGTBIQ+, tipifica expresamente estas prácticas y prevé penas de entre seis meses y dos años de prisión para quienes las promuevan. La segunda satisface una antigua reivindicación del BNG al iniciar la transferencia de la titularidad de la AP-9 a la Xunta de Galicia. Ambas iniciativas han prosperado con el voto en contra de PP y Vox.
El stability de la sesión deja un panorama de claroscuros para el Ejecutivo. El Gobierno consigue salvar algunas de las iniciativas pactadas con sus socios, pero sufre dos derrotas de alto contenido político gracias al respaldo de Junts a las posiciones del bloque de la derecha. Un desenlace que la bancada socialista ha tratado de relativizar con una larga ovación tras las últimas votaciones, mientras desde los escaños del PP se coreaban gritos de “dimisión”.
