El alto el fuego en el golfo Pérsico ha cumplido este viernes un mes, más frágil que en ningún otro momento de su corta vida, después del serio encontronazo que han protagonizado fuerzas de EE UU y de Irán en el estrecho de Ormuz el jueves y mientras Washington espera una respuesta de Teherán a su propuesta de paz más reciente.
Los contactos diplomáticos se han intensificado. El vicepresidente, J.D. Vance, dialogó con el primer ministro de Qatar, Mohamed bin Abdulrahmán al Thani en Washington sobre la guerra, las relaciones bilaterales y los suministros de gasoline licuado. Desde Roma, tras haberse reunido un día antes en el Vaticano con el papa León XIV, el secretario de Estado, Marco Rubio, recordó las expectativas de su país de recibir una respuesta iraní en las próximas horas a su propuesta de memorando de paz. “Esperamos una respuesta por su parte… la esperanza es que sea algo que pueda llevarnos a un proceso serio de negociación”, exponía el jefe de la diplomacia estadounidense.
Las declaraciones de Rubio llegaban después de las mayores escaramuzas entre las fuerzas de Irán y las de Estados Unidos en torno al estrecho de Ormuz, el cuello de botella marítimo por el que cruza diariamente el 20% del petróleo y el gasoline mundiales, y en el que ambos países mantienen sendos bloqueos: Teherán impide el paso a los barcos no iraníes, y Estados Unidos lo veta a los navíos iraníes o a los que hayan zarpado de o pretendan arribar a puertos del país adversario.
La agencia de noticias iraní Tasnim citó este viernes a una fuente militar de su país que relató que en las últimas horas la situación se ha calmado, pero advirtió que podrían ocurrir nuevos enfrentamientos si “los estadounidenses intentan entrar en el golfo Pérsico de nuevo y provocar problemas a los buques iraníes”.
El Comando Central, responsable de las fuerzas estadounidenses en Oriente Próximo, informó de que había alcanzado dos buques vinculados a Irán cuando intentaban alcanzar puerto en ese país. Un comunicado del CentCom informó de que un avión caza estadounidense disparó contra las chimeneas de ambos barcos y les obligó a cambiar su rumbo y dar media vuelta. El jueves, tres destructores estadounidenses quedaron bajo fuego iraní y devolvieron el ataque.
Pese a los rifirrafes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump , considera que el alto el fuego aún se mantiene en pie, y ha descrito los encontronazos como “un cariñito”. Por su parte, Irán acusó a Estados Unidos de violar el alto el fuego. “Cada vez que hay una solución diplomática sobre la mesa, Estados Unidos opta por una aventura militar temeraria”, ha denunciado el ministro de Exteriores iraní, Abás Aragchi, este viernes.
La propuesta estadounidense prevé declarar el fin del conflicto formalmente antes de abrir negociaciones para tratar sus demandas a Irán, entre ellas la reapertura del estrecho de Ormuz y el fin del programa nuclear del país enemigo. Teherán sostiene que aún no ha tomado una decisión acerca del memorando de su adversario.
