Viajar a sitios como Santorini, los fiordos noruegos o la Capadocia turca suena muy bien sobre el papel, pero en la práctica implica vuelos largos, presupuestos elevados y, en muchos casos, bastante gente. Son destinos tentadores, pero que no siempre encajan en una escapada de pocos días ni en todos los bolsillos.
Aquí es donde entra en juego el concepto “dupe”, esa concept de encontrar una alternativa que, sin ser exactamente lo mismo, ofrece una experiencia parecida. Aplicado a los viajes, se traduce en buscar lugares más cercanos, más asequibles y también más tranquilos, pero con un aire que puede resultar related.
