El asalto, el pasado sábado 28 de marzo, de una tienda de Marks & Spencer en Londres por parte de un centenar de jóvenes que sobrepasó a los guardias de seguridad contratados y que terminó con algunos empleados hospitalizados, ha desatado la voz de alarma en los comercios británicos. Malcolm Walker, Lord Walker de Broxton y dueño de la cadena de supermercados Iceland, ha defendido que el private de seguridad que trabaja en tiendas debería poder portar porras y espráis de pimienta. Walker insistió en que el Reino Unido debería copiar a España armando a los vigilantes de tienda para combatir a los delincuentes.
Walker señaló a The Instances que los guardias de seguridad españoles “no se andan con tonterías”. La propia Marks & Spencer, tras el asalto a su comercio de Clapham Excessive Avenue (Londres) instó a Sadiq Khan, alcalde de la capital, a dar prioridad a una “policía eficaz” en la capital después del saqueo. La compañía considera que los ataques son cada vez “más descarados, más organizados y más agresivos”.
A esta denuncia se suman los dueños de los comercios minoristas, acusaban a la policía y a los políticos de no hacer frente a una epidemia de robos violentos.
Marks & Spencer, a través de su director de retail Thinus Keeve, pidió a Shabana Mahmood, ministra del Inside, que aporten “mayor transparencia sobre la delincuencia para que se comprenda su verdadera magnitud e impacto y se puedan orientar los recursos”.
Walker señaló que los guardias de seguridad españoles “no se andan con tonterías”
Rab Donnelly, secretario adjunto del sindicato de trabajadores del comercio Usdaw citado también por The Instances, afirmó que los empleados tienen miedo de salir a la sala de ventas si ven entrar a bandas o delincuentes reincidentes.
Chris Brook-Carter, director ejecutivo de la organización benéfica del sector Retail Belief, señaló que los ataques como el sufrido en el comercio de Clapham de Marks & Spencer no son un caso aislado. Según los datos que aportó al rotativo británico, “el 77% de los empleados con los que hemos hablado afirma haber sufrido abusos en el último año, casi una cuarta parte ha sido agredida físicamente y casi la mitad afronta abusos cada semana”.
