El cuarto de baño de los juzgados de guardia de diligencias de Plaza Castilla en Madrid se encuentra en una situación de insalubridad porque se ha reventado una tubería. Hace quince días se cerró porque tenía chinches corriendo a sus anchas por las instalaciones, denuncian los trabajadores de dichas instalaciones a La Vanguardia. Se limpió y se llevo a cabo una desinfección, pero los problemas han vuelto, tras su reapertura.
Esta situación afecta a unos 11 funcionarios de la administración de Justicia que cada día prestan funciones de guardia en turnos rotatorios de 24 horas. Es decir, cada mes pasan por esa instalación más de 330 funcionarios públicos.
Acceso por Bravo Murillo
En los juzgados de Plaza Castilla hay 54 juzgados y cada día el private de uno de ellos hace guardia en esas instalaciones que se accede por Bravo Murillo. Entre las diligencias que llevan a cabo destacan órdenes de búsqueda y captura de delincuentes, gente que fallece en un accidente o por un homicidio y el juez tiene que autorizar la realización de la autopsia o las autorizaciones a la policía para llevar a cabo entradas y registros en locales, por ejemplo, donde tras una investigación se considera que se puede estar vendiendo droga.
En ese juzgado de guardia de diligencias es una de las instalaciones en las que se trabaja por turnos rotatorios las 24 horas del día, con lo que los funcionarios denuncian que la solución es “pasar la guardia de 24 horas en el juzgado de nuestra silla”. En esa zona existen dos habitaciones unisex con tres camas para los empleados públicos que les toca hacer noche. Además, el juez de guardia, el letrado y el fiscal cuentan con sus propias habitaciones con baño incluido para cuando les toca ejercer esas 24 horas.
Las dos habitaciones que usan los funcionarios, con sus respectivos baños, cuando les toca la guardia, es donde se ha roto la tubería y mojado los utensilios. En concreto, un armario y una cama.
Uno de esos baños ubicado junto a esas habitaciones es el que lleva quince días abierto, pero con mucha suciedad y humedad porque se ha reventado una tubería. Además, en una de esas habitaciones se ha mojado el armario y uno de los colchones, que se ha colocado junto a la pared para su inhabilitación. No obstante, la jefatura les ha comunicado que se puede dormir en el resto, aunque parezca una broma por la situación de suciedad y olor a humedad acumulada.
Los funcionarios denuncian la mala situación que atraviesa la instalación y exigen a la Administración una limpieza al máximo nivel para poder volver a utilizar dichas habitaciones en sus turnos de 24 horas.
