Un par de docenas de artistas urbanos y simpatizantes pidieron este sábado por la mañana al gobierno del alcalde Jaume Collboni que les deje pintar en la plaza Les Tres Xemeneies como vinieron haciendo los últimos lustros. Escribieron Paredes grises ciutat morta en el único muro del lugar donde aún se puede pintar legalmente.
Hace ya un par de años que el Ayuntamiento derruyó la mayor parte de los muros de Les Tres Xemeneies donde cualquiera podía plasmar sus obras desde los tiempos del alcalde Xavier Trias. Muchos grafiteros, sin embargo, venían pintando todos los rincones de la plaza y sus alrededores. Dos semanas atrás, en el marco del plan Endreça, los servicios de limpieza municipales se pusieron a borrar prácticamente a diario todas estas pintadas.
Muchos grafiteros, sin embargo, prefirieron desvincularse de esta protesta en tanto que entienden que los muros legales son un intento de las instituciones de domesticar el graffiti.

