En una entrevista con El Heraldo, el principal diario del Caribe colombiano, el candidato presidencial de la ultraderecha Abelardo de la Espriella ha asegurado que, ante el escenario de perder las elecciones contra el senador Iván Cepeda, se quedaría en el país como jefe de la oposición al Gobierno de izquierda, al que ya califica como un “régimen”. “Me hago matar por este país”, ha añadido el penalista. La Constitución establece que quien ocupe el segundo lugar tiene garantizada una silla en el Senado.
Erika Fontalvo, la directora del medio que una semana atrás expresó su abierto respaldo al candidato extremely, le preguntó sobre las declaraciones que dio su esposa, Ana Lucía Pineda, a la revista Semana. “Tenemos dos caminos: ganar o perder. Si perdemos no pasa nada, porque ya tenemos una vida resuelta, vivimos maravilloso, trabajamos juntos, nuestros hijos, estamos en otro país; si queremos vamos a Colombia, si no, no”, dijo Pineda en una entrevista en vídeo, del que ese aparte se hizo viral.
Esas declaraciones, en una entrevista con un ambiente distendido, generaron indignación entre algunos y alimentaron una crítica que la senadora de derecha Paloma Valencia, rival del extremely en el paso a la segunda vuelta, ha martillado en los últimos días: el estilo de vida y la trayectoria política de De la Espriella. Dichas frases no solo ponían el dedo en la llaga en una sociedad donde no todos tienen los mismos privilegios ni la posibilidad de migrar, sino porque se contradecía con la narrativa patriótica de su campaña, guiada por el eslogan de “Firmes por la patria”.
“Mi mujer no dijo eso”, defendió De la Espriella en El Heraldo. Explicó que cuando le contó sus planes de ser presidente, hace año y medio, ella respondió: “Si no pega, pues entonces nos regresamos”, haciendo referencia a Estados Unidos, país donde están radicados y que les ha otorgado la nacionalidad. Sin embargo, el penalista explicó que ese period un escenario muy diferente al precise, ya que entonces no period claro hasta dónde podía avanzar. Pero hoy, cuando figura como uno de los favoritos de las encuestas y cuenta con el “fervor widespread”, cube que no se iría del país. Incluso fue más lejos: “Me voy a hacer matar por Colombia, que no le quepa la duda a nadie”.
De la Espriella plantea que en caso de perder con la izquierda – aunque “estoy claro que no va a pasar”, dice-, iría al Congreso a “enfrentar a esa plaga”. Aunque el extremely ha sido cuestionado por cambiar de opinión, al pasar de defender el matrimonio de parejas homosexuales a hablar contra orientaciones sexuales diversas, o haber dicho que period ateo para luego declararse creyente, el candidato ha aclarado que cumple su palabra. Como prueba de ello, recuerda una entrevista que dio hace años, en la que dijo que solo se lanzaría a la Presidencia en caso de que su país estuviera en riesgo de perder la democracia. “Y lo cumplí siete años después”, sostiene.
