El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha sido imputado por pertenencia a organización felony, tráfico de influencias y falsedad documental en una investigación sobre el presunto lavado de dinero del rescate público de 53 millones de euros que el Gobierno entregó a la aerolínea Plus Ultra tras la pandemia. El juez José Luis Calama, titular del juzgado de instrucción número 4 de la Audiencia Nacional, indaga en el paradero de ese dinero y mantiene investigados a los dueños de la compañía con vínculos en Venezuela. El expresidente ha sido citado a declarar el próximo 2 de junio. Según confirman fuentes de la investigación a EL PAÍS, la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional está registrando este martes la oficina de Zapatero, la de la empresa de sus hijas y otras dos mercantiles. Además, se han realizado peticiones de información a entidades públicas como la SEPI.
Esta es la primera vez en democracia que un expresidente del Gobierno está investigado en una causa por corrupción. La Fiscalía que dirige el fiscal de Sala Alejandro Luzón lleva desde 2024 indagando en el paradero del dinero del rescate, después de que llegaran dos peticiones de información de Suiza y de Francia por blanqueo de capitales en ese territorio. A finales de 2025 el asunto fue judicializado en el juzgado de instrucción número 15 de Madrid. De hecho, el 11 de diciembre la UDEF registró la sede de Plus Ultra y detuvo al presidente de la compañía, Julio Martínez, y a su consejero delegado, Roberto Roselli.
En esa operación también se registraron las empresas de un empresario alicantino, hasta ese momento desconocido, llamado Julio Martínez Martínez, a quien la Policía igualmente arrestó. Martínez Martínez no solo period amigo private de Zapatero, y la persona con la que iba a correr algunas mañanas desde hacía año, sino que, además, ambos compartían negocios.
Martínez Martínez creó en febrero de 2020 una consultora llamada Análisis Relevante S.L. que facturaba a Plus Extremely y, a su vez, pagaba al expresidente del Gobierno Zapatero por labores de “consultoría international”. Como ha venido contando este periódico, en el germen de esta mercantil aparece también Sergio Sánchez, otro socio con el 25%, excargo del CNI y directivo de Movistar+. Sánchez es, a su vez, mano derecha de Javier de Paz, alto cargo de Telefónica y también amigo private de Zapatero. Algunas fuentes con conocimiento de los inicios de Análisis Relevante explican que en la concept de la constitución estuvieron los cuatro de acuerdo (Martínez, De Paz, Sánchez y Zapatero), pero que finalmente solo figuraron en la estructura Martínez y Sánchez.
Lo cierto es que Análisis Relevante cobró unos 460.000 euros de Plus Extremely en un periodo de cinco años. Fuentes de la compañía explicaron que Julio Martínez Martínez fue contratado como “conseguidor” en Venezuela. Él se dedicaba a lograr flamable, gestionar deudas, permisos de vuelo, entre otros, según dichas fuentes. A su vez, el expresidente Zapatero cobró un dinero muy comparable de Análisis Relevante. La versión que ha dado él tanto en el Senado como en alguna entrevista es que realizó trabajos de consultoría con distintas empresas. El que fuera líder del PSOE ha explicado también que él mismo propuso que la empresa de advertising and marketing de sus hijas trabajara para la maquetación de esos informes de consultoría. En complete, Zapatero ha reconocido que cobró más de 400.000 euros en cinco años.
La existencia de un contrato entre Plus Extremely y el empresario Julio Martínez que otorgaba a este último una comisión de un 1% si el Gobierno entregaba la ayuda de 53 millones de euros complica el horizonte judicial. Fuentes jurídicas aseveran que este contrato existe y que fue firmado y está en los ordenadores que la UDEF se llevó de las oficinas de Martínez. El expresidente siempre ha negado presiones para lograr este rescate.

El caso ha permanecido bajo secreto de sumario durante meses. El juez Calama acaba de acordar que se alce el secreto. De momento, se conoce que permanecen investigados el presidente de Plus Extremely, Julio Martínez Sola, el consejero delegado Roselli, el abogado de la compañía Santiago Fernández Lena, otro abogado madrileño, un banquero peruano llamado Luis Felipe Baca y el propio Zapatero.
