Aina Clotet (Barcelona, 1982) no es ninguna novata en el competition de Cannes. Hace justo dos años lograba aquí el premio a la mejor actuación femenina en el competition Canneseries por Això no és Suècia, de la que fue cocreadora al lado de Valentina Viso y Daniel González. Y ahora regresa para competir en la Semana de la Crítica con Viva, su debut en la dirección que recalará en las salas españolas el 19 de junio y en Francia lo hará en octubre. “No tengo palabras para dar las gracias suficientes por tener esta oportunidad”, cube. Clotet, además, firma el guion de esta comedia dramática de nuevo con Valentina Viso y también se pone en la piel de la protagonista, una mujer de 40 años que retoma los mandos de su vida tras superar un cáncer de mama. Un proceso que la empuja a asumir nuevos retos profesionales y a cuestionarse su relación con su pareja de toda la vida al entregarse al deseo que siente por Max, un hombre mucho más joven que ella.
¿Cómo surgió la thought de este proyecto tan ambicioso para usted?
Viene de hace unos años, de la voluntad que tenía de explorar dos temas aparentemente contradictorios o distantes pero que sentía que tenían una relación, que son el miedo a la soledad y el miedo más profundo que es el miedo a la muerte, y la relación que podría tener con las dependencias en el amor romántico. A partir de aquí deseaba explorar un personaje femenino que tiene mucho miedo y es algo que le liga a unas relaciones que acaba dinamitando. Porque necesita hacer frente a su propio miedo para liberarse. Ese es el viaje que hace Nora de la búsqueda de la propia fortaleza interna. La película empieza justo cuando acaba de superar una enfermedad que le ha dejado una huella tan emocional como física y que la lanza a un carpe díem absoluto con unas ganas locas de comerse el mundo y la vida.
¿Cree que su personaje tiene más miedo de no vivir que de morir?
Pienso que ella no es ni consciente de lo que le está pasando, en el sentido de que rehúye mirar de cara las posibilidades de que regrese la enfermedad porque tiene unas ganas locas de vivir. Y quería que tuviera un ultimate luminoso, como de aceptación de la impermanencia, de que no sabemos el tiempo que estaremos en esta vida y de la necesidad de vivirla desde un lugar más tranquilo. Ella tiene un hombre maravilloso a su lado, Tom, pero en el fondo no le quiere como debería porque lo hace desde la necesidad, la dependencia y el miedo.
¿Hasta qué punto el humor period básico en la trama?
Para mí period basic. El tono period mi obsesión y con Valentina Viso hemos encontrado este tono en el que el humor y la ligereza se enfrentan a los temas más difíciles. El humor está ya en el guion y desde mi punto de vista en la dirección cuando escojo el casting. Quería que fuera una película que aparentemente se digiriera de forma fácil. Siempre me ha gustado reírme de mí misma, creo que es la mejor manera de enfrentarse a la vida para vivirla mejor.
La película también está ambientada en un contexto de sequía extrema y el personaje de Lloll Bertrán, que hace de su madre y es psiquiatra, resalta que todo el mundo tiene ansiedad y les receta pastillas…
Teníamos claro que la película debía tener un marco muy concreto y que todos los personajes secundarios tenían que estar atravesados por el miedo de diferentes maneras. Desde la amiga que no puede dejar de ver unos vídeos y que siente que puede perder a su hijo en cualquier momento, a esta madre que me encantaba y que es una psiquiatra que medica a las monjas y a todo el que pasa por delante. Queríamos subir el volumen de una sociedad que pasa por una sequía, algo que hemos vivido hace poco en Catalunya, y es algo que da miedo, y por otro lado el tema de la salud psychological porque estamos en un mundo muy complicado. Nos parecía interesante poner este marco en un personaje que está buscando agua en su vida. Nora intenta buscar un equilibrio y una paz que no encuentra. Realmente vivimos en un mundo que quiere correr mucho, es muy exigente y quiere que estemos perfectos en cada fase de nuestra vida. La película es vitalista e invita a que parar y calmarse es importante. El hecho de escoger a Lloll es toda una declaración de intenciones de tono y de mirada, de reírnos un poco de lo que nos está pasando y hacia dónde vamos.
Mi personaje es una investigadora porque mi vocación frustrada period ser científica
Su personaje investiga el envejecimiento celular y la posibilidad de vivir hasta los 120 años. ¿Es un homenaje a su padre, el physician Bonaventura Clotet?
Sí, parte totalmente de que mi vocación frustrada period ser científica. Por eso escogí que mi personaje lo fuera porque pensé que así aprendería algo por el camino. Escuchando a mi padre y los estudios que hacen me parecía tremendous interesante lo que investigan sobre envejecimiento en Can Ruti y que están basados en estudios reales. De hecho Núria Izquierdo, que trabaja en Can Ruti, es una científica fantástica que nos ha asesorado mucho y escribió la conferencia que da mi personaje. Parece que en algún momento se podrá alargar la vida porque las células pueden llegar a vivir 120 años y me parece algo muy interesante en un momento cada vez más complejo. Alargaremos la vida pero, ¿cómo queremos vivir? porque no estamos cuidando el planeta. A mí me encantaría llegar a los 120 años con calidad de vida. La ciencia está avanzando mucho, pero ¿estamos avanzando nosotros moralmente como sociedad para respetar el planeta?.

¿Siempre tuvo en mente que sería la protagonista de la película?
No. Escribí el guion sin pensar en que lo haría. Sí que hay cosas que tienen relación conmigo por los temas que me mueven. Empecé a escribir el guion con 35 y al acercarme a los 40 dudaba. Hasta que me doy cuenta que incluso es más interesante que Nora sea mayor y haya más diferencia de edad con Max. También me sentí muy animada por el equipo y al ultimate me lancé a protagonizarla.
¿Piensa que aún faltan más historias de mujeres como Nora que dudan y se equivocan?
Me interesan las historias de personajes erráticos porque todos nos equivocamos en mayor o menor medida. Los personajes no nos tienen que caer bien, hay que entenderlos y poder acompañarlos emocionalmente aunque a veces hagan cosas que no te gustan.
¿Le resultó complicado hacer las escenas de sexo?
Las cuidamos mucho. Tuvimos un equipo de intimidad en el set maravilloso. Todas las escenas estaban habladas y coreografiadas tanto con Marc Soler como con Naby Dakhli. Las trabajé mucho a nivel de dirección con el director de fotografía. No diría que fueron difíciles y sentía que eran muy necesarias para explicar la película.

