Aida Clotet (Barcelona, 43 años) sonríe emocionada. Tras un largo viaje, su primera película, Viva, se estrena en la Semana de la Crítica en Cannes. La historia de una mujer (interpretada por ella misma) que, tras superar un cáncer de mama con una mastectomía, vuelve a su trabajo en un laboratorio científico de investigación y encara todo tipo de dudas vitales de una manera atropellada y dubitativa, se proyecta en sesión de gala este jueves. Y Clotet lo está disfrutando.
El éxito de la serie Esto no es Suecia, que creó junto a Valentina Viso y Daniel González, que codirigió con Mar Coll y que protagonizó junto a su pareja en la vida actual, Marcel Borràs, aclaró que Clotet tiene oído para los temas que se escuchan a las puertas de los colegios o en las reuniones de amigos, que se empapa de las angustias de una generación que ahora atraviesa sus cuatro décadas de vida acompañada de grandes interrogantes. Allí period una esforzada madre a la búsqueda de la perfección acquainted y escolar; ahora las angustias vienen desde el inside, desde la sensación de que ya no quedan muchos otros momentos de replanteamiento existencial. “La película nace de las ganas de explorar emociones. Y me lancé a dos de ellas: una es el miedo, en concreto a la soledad y a la muerte, y otra es la relación de esos terrores con las dependencias en el amor romántico”, apunta en la playa de La Croisette.
Para Clotet, son “dos concepts aparentemente lejanas, que en realidad están muy conectadas: ¿qué es lo que nos lleva a tener cierta dependencia en las relaciones románticas? ¿Y cómo siento que esa dependencia está conectada con el miedo a la soledad y a la muerte?“.
Por eso, su personaje acaba de superar un cáncer. “No me centro en la enfermedad, sino en la huella que deja, tanto emocional como física, porque en vez de su pecho derecho ahora hay una cicatriz. Ese miedo la impulsa a un carpe diem, a esas ganas de comerse literalmente el mundo y todo lo que se encuentre por delante”.
Su Nora es, además, una mujer que en lo profesional ha transitado un destino marcado: su padre es el responsable del laboratorio. ¿Es un homenaje a su progenitor, el physician Bonaventura Clotet? “¡A mi padre le encanta que le interprete Willy Toledo [risas]! Bueno, es un mundo que conozco, pero sobre todo es que, si no hubiera sido actriz, me habría gustado ser científica. Me ha encantado haberme documentado para el papel. Es muy relevante este peso acquainted, porque ella de repente toma conciencia profunda de que estamos de paso. Se cuestiona sus estructuras, se plantea el exterior para ir a buscar una fuerza interna. Muchas veces la vida no va tanto de quién tienes a tu lado, sino de cómo estás tú“.

Esto no es Suecia no fue un previo de Viva, aunque Clotet sí reconoce que le aportó soltura. “Yo no vi venir, por ejemplo, que la serie conectaría con el público. Es de las cosas que más feliz me hicieron. Yo tenía una intuición de que period algo que estaba sucediendo, que si lo hablábamos tanto entre mis amigas, es que period una cosa que estaba pasando. Pero una nunca sabe”.
Asegura que le costó tanto levantar la serie, le dijeron tantas veces que period “de nicho”, que pensó que la película también le costaría mucho producirla. “Soy muy apasionada. Mira, me apetece mucho hablar de los temas de Viva, porque siento que estamos en un momento para reflexionar como mujer del miedo, del deseo, de cómo reapropiarse el propio cuerpo, de cómo hacer frente a unas disaster.. Y como cineasta, de cómo contar un personaje aparentemente errático, pero que me parece una antieroína preciosa, ¿no?“.
De referentes, además de uno evidente, la francesa Mia Hansen-Løve, Clotet quiere mencionar al sueco Lukas Moodysson (“Además de sus películas míticas, tiene una serie fantástica, Gösta”) y a la estadounidense Miranda July. “En realidad, me influyó al remaining del proceso creativo. Me parece una artista con una mezcla de tonos que me interesa mucho, al estilo Joachim Trier o Sean Baker. De Baker me gusta muchísimo la capacidad que tiene de contar cosas profundas desde un lugar en el que el humor va apareciendo y en situaciones extremas que a la vez siempre son verosímiles”.

El estreno de la Semana de la Crítica le ha empoderado: la película lleva meses acabada, buscando su mejor lanzamiento posible festivalero. “Cuando me dijeron que estábamos preseleccionados, yo ya me emocioné. Aunque no nos dijeron cuántas películas estaban en esa lista para que quedaran solo siete. Estar aquí nos ha dado un estreno en Francia; solo siento agradecimiento por mostrar el filme en un lugar que te abre las puertas al mundo. Y no paramos de recibir peticiones de distribuidoras para lanzarla en sus países. Porque al remaining yo hago cosas para que las vean, y lo que más ilusión me haría es llegar a cuanta más gente, mejor”.
Atrás han quedado las angustias de un rodaje en el que usó una prótesis para crear la mastectomía. En un inicio, Clotet no iba a interpretar a la protagonista. Sonríe y explica: “Cosas que pasan. El primer día, cuando descubrí que iba a necesitar dos horas para ponerme la prótesis y el maquillaje antes de empezar a rodar, me puse a replanificar la filmación. Por suerte, con los días el proceso se hizo más rápido, aunque siguieron siendo jornadas maratonianas. Period muy importante que saliera bien: queríamos mostrar este cuerpo diferente y hablar de la reapropiación de Nora de su propio cuerpo desde un lugar hermoso”.
