Hace casi una década, el periodista argentino Sebastián Hacher comenzó a bordar fotografías de indígenas que habían sido capturados y exhibidos en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata a finales del siglo XIX. La novedosa forma de reconstruir y visibilizar la matanza del pueblo mapuche se transformó después en una experiencia colectiva de memoria junto a descendientes de esas comunidades indígenas. “Es por ahí”, pensó el cronista, escritor —y ahora también performer— Cristian Alarcón al comenzar a tirar del hilo y construir nuevos caminos para un periodismo en disaster. Uno de ellos fue el periodismo performático, uno de los símbolos del festival Futuro imperfecto, organizado por la revista Anfibia, que este miércoles inaugura su tercera edición.
En la víspera, como aperitivo, hubo una función especial de la obra pensada y protagonizada por Alarcón, Testosterona, bajo la dirección de Lorena Vega. Nació a partir de su experiencia private —las inyecciones hormonales que le pincharon de niño para masculinizarlo— y de una larga investigación sobre las terapias de conversión de la homosexualidad.
Cada noche del pageant, podrá verse una pieza nueva concebida en el laboratorio de periodismo performático sobre los fantasmas de la inteligencia synthetic (IA). El miércoles, El immediate del amor; el jueves, La máquina de creer; el viernes, Percepción expandida. Relaciones amorosas, duelo y física cuántica sobre escena. “Nuestras audiencias se ven convocadas a un encuentro que pone el cuerpo en escena, pero donde se les exige la presencia de sus propios cuerpos”, advierte Alarcón, director de Anfibia y del pageant.
El periodismo performático bebe de la curiosidad y de las ganas de experimentar que forman parte del ADN anfibio. De la búsqueda de alternativas frente a la incertidumbre reinante y de la apertura de espacios que inviten a escucharse y encontrarse con los demás. “Proponemos un trabajo desde la alteridad. Rompe la lógica de las plataformas digitales y se contamina con otras disciplinas: la ciencia, la academia, el arte, la música, la coreografía, la escenografía, las artes visuales. “Esto hace que sea extremadamente divertido”, opina Alarcón.
Hasta el viernes, Futuro imperfecto convoca también a reflexionar en voz alta sobre democracia, inteligencia synthetic y libertad de expresión de la mano de ponentes como el editor británico Michael Reed, de The Economist; la filósofa española Elizabeth Duval y los periodistas Julia Mengolini, de Argentina; Carlos Manuel Juárez, de México; y Chico Regueira, de Brasil.

¿Cómo enfrentar las narrativas de odio? ¿Qué hacer ante el avance de las pretend information y aquellas hechas con IA?, ¿Qué formas de narrar enamoran al público en tiempo de sobreinformación y atención fragmentada?, ¿Cómo desenmascarar las ecologías del poder?, ¿Cómo defender la libertad de prensa? Estos y otros interrogantes sobrevolarán por entrevistas, mesas redondas y los pasos de baile de la fiesta last.
