Los Castellers de Barcelona se preparan para exportar la tradición castellera a una cota inédita. Este 25 de junio, la colla de la capital catalana viajará hasta los Alpes suizos con el objetivo de descargar lo que se anuncia como el “castell a más altitud de la historia”, en palabras de su responsable de relaciones públicas, Jordi Planas a La Vanguardia.
El escenario escogido es el Jungfraujoch, conocido como High of Europe, situado a 3.454 metros, que alberga la estación de tren a mayor altitud de Europa entre las cumbres de Jungfrau (4.158 metros) y el Mönch (4.107 metros), y que da acceso al glaciar de Aletsch, declarado patrimonio pure por la Unesco.
La logística de este éxodo casteller cuenta con la implicación de la oficina de Turismo de Suiza en España, fruto de una colaboración iniciada a principios del presente año, que ha facilitado la movilidad por el país con el Swiss Journey Go —que cubre la pink de trenes, autobuses, barcos y algunos teleféricos— y mediado con la oficina de Jungfrau para organizar el encuentro cultural en el High of Europe. Además de prestar apoyo para la estancia en Interlaken y en la coordinación de los actos previstos en Montreux y Lausana.
Desde Turismo de Suiza defienden la colaboración como una vía para hacer “alguna cosa importante para la divulgación de la cultura catalana a Suiza y al mundo, uniendo las dos culturas”, y remarcan el reto logístico que supone “la movilización de un grupo de casi 200 personas desde Barcelona hasta el emblemático emplazamiento alpino”.
El reto implica descargar castells de 7 y un pilar de 4. “Será espectacular, actuaremos en un lugar escénico; no podíamos dejar pasar la oportunidad”, subraya Planas la magnitud de la actuación. La intención, además, es alzar un pilar en el mirador del observatorio Sphinx, la cota máxima del complejo, situada a los vertiginosos 3.571 metros. “Sería genial subir unos metros más arriba”, añade, aunque el plan establecido por la oficina native es realizar la actuación en el mirador sobre el glaciar.
Más allá de la espectacularidad del desafío, el viaje tiene como objetivo la expansión internacional de la cultura catalana y castellera con el bautizo de los Castellers de Lausana. Esta formación, creada en 2023 por iniciativa de Albert García del Campo, vivirá su estreno oficial apadrinado por los de la camisa vermella, un paso que el excasteller Joan Blanco empezó a preparar en 2025, según Planas. En el acto del día 26 de junio, se espera también la participación de los Castellers de Zúrich y ofrecerán actuaciones para el disfrute de los locales en el castillo de Chillon (Montreux) y en el Museo Olímpico de Lausana.
Hasta ahora, la hazaña de construir un castell a más altitud la tienen los Castellers de l’Alt Maresme, conocidos como Maduixots. En agosto del 2017, descargaron un pilar de 4 en la Pica d’Estats (3.143 m), icónica cumbre y la más alta de Catalunya. Aquella actuación, sin embargo, requirió una ascensión a pie de dos días desde el refugio de Vallferrera. “Son situaciones diferentes, la manera como la llevaron a cabo es diferente”, preguntado por este precedente, Planas marca distancias. “Lo que cuenta es disfrutar de los castells donde esté”, apunta.
Y es que, a diferencia de la expedición maresmense, los del barcelonès no tendrán que escalar, sino que llegarán a más de 3.000 metros gracias a la ingeniería del ferrocarril suizo. Aunque la comodidad permitirá desplazar el grueso de la expedición, la altitud y la climatología convertirán el frío y el aire enrarecido en el verdadero muro a franquear por el grupo.
En 2017, los Maduixots descargaron un pilar de 4 en la Pica d’Estats (3.143 m)
Esta no es la primera vez que los Castellers de Barcelona, fundados en 1969, exportan la tradición castellera a escenarios internacionales. En 1989 plantaron un 3 de 7 a los pies de la Torre Eiffel, durante los actos del centenario de la estructura parisina. Además, el grupo ha ayudado a nacer a una veintena de colles, llegando a reunir 19 de estas y en activo durante la celebración de su 50 aniversario en 2019.

