Quien lleve tiempo viviendo de alquiler, allá donde resida, habrá notado cómo los precios no han dejado de erosionar su presupuesto. La tensión se ha extendido por todo el país y ha desembocado en una crisis habitacional de alcance generalizado. Sin embargo, el fenómeno no se distribuye de forma homogénea. En ocho comunidades autónomas, los alquileres se han encarecido más de un 20% en la última década. A la cabeza se sitúa la Comunidad Valenciana, donde los precios han subido un 29,2% entre 2015 y 2024 (último dato disponible en el Instituto Nacional de Estadística). Si el foco se afina y se desciende al ámbito urbano, el salto resulta aún más acusado. Tres capitales de provincia acumulan incrementos superiores al 30% en ese mismo periodo: Valencia, con una subida del 36,4%; Málaga, donde el alza alcanza el 32,7%; y Palma, con un 31,3%, según los últimos datos publicados este lunes por el INE, elaborados a partir de información de la Agencia Tributaria y que excluyen País Vasco y Navarra.
El panorama agregado confirma que se trata de una dinámica ampliamente extendida. Las cifras muestran que los precios del alquiler han aumentado un 22,9% en el conjunto del país a lo largo de la última década. Se trata de una trayectoria ascendente sostenida por una sucesión de subidas anuales que solo se frenó de forma puntual en 2020, con el estallido de la pandemia. Aquella desaceleración coyuntural —que no llegó a alcanzar el punto porcentual— no alteró, sin embargo, la tendencia de fondo. Entre 2015 y 2019, los alquileres se encarecieron un 9,9%, y tras el shock sanitario retomaron el ritmo: de 2021 a 2024 acumularon otro 10,3%.
Aunque el acceso a la vivienda se ha consolidado como uno de los principales problemas para los ciudadanos de todo el país —tal y como reflejan de forma recurrente las encuestas—, hay territorios en los que el horizonte se presenta aún más adverso. Son, precisamente, quienes residen en los mercados más tensionados quienes encuentran mayores dificultades para sostener el equilibrio de sus finanzas en medio del avance de los precios. En ese contexto, la Comunidad Valenciana destaca como el territorio donde más se han encarecido los alquileres en la última década.
Esa presión basic se concentra con especial intensidad en su capital. En la ciudad de Valencia, los precios del alquiler se han disparado más de un tercio en los últimos diez años, un 36,4% en concreto, un avance que la sitúa como el núcleo urbano más tensionado del país.

Más allá del caso valenciano, el encarecimiento del alquiler se ha extendido con fuerza por buena parte del mapa autonómico. Otras siete comunidades acumulan subidas superiores al 20% en la última década, lo que dibuja un fenómeno ampliamente compartido. Baleares vuelve a situarse en la parte alta de la tabla, con un incremento del 28,81%, seguida de Canarias (24,01%) y Cataluña (23,56%), dos territorios donde la presión turística y la concentración urbana han tensionado especialmente el mercado. A continuación aparecen Castilla-La Mancha (23,07%), Andalucía (23,03%), Madrid (22,25%) y Murcia (21,61%), todas ellas con avances que superan holgadamente el umbral de los dos dígitos.
Dinámica común
El resto del país tampoco ha quedado al margen de esta dinámica. Con la única excepción de Melilla, donde el aumento se limita al 8,77%, todas las comunidades y ciudades autónomas registran subidas significativas en el periodo analizado. Aragón (19,91%), La Rioja (19,62%), Cantabria (18,98%) y Galicia (18,21%) se sitúan cerca del 20%, mientras que Extremadura (17,85%), Castilla y León (16,66%) y Asturias (14,92%) presentan incrementos algo más contenidos, aunque igualmente relevantes. Incluso en Ceuta, el territorio con menor presión relativa tras Melilla, los alquileres han aumentado un 10,19% en la última década, lo que confirma el carácter prácticamente generalizado de la escalada.
Los resultados por ciudades refuerzan esa lectura. Málaga y Palma combinan fuertes subidas en el último año —por encima del 4%— con incrementos acumulados que superan el 30% desde 2015, una presión sostenida que se ha vuelto estructural. Girona, Alicante o Santa Cruz de Tenerife encadenan también repuntes recientes elevados con alzas de largo recorrido cercanas o superiores al 25%. Incluso en grandes capitales como Madrid y Barcelona, donde el crecimiento anual parece más moderado, el encarecimiento acumulado confirma que el alquiler sigue avanzando a un ritmo muy superior al de los salarios, sin señales claras de normalización.
El ‘oasis’ solitario de Berja
De acuerdo con la estadística del INE, solo un municipio de más de 10.000 habitantes de todo el país redujo el precio de sus alquileres en la última década. Fue el de Berja, en la provincia de Almería, quien rebajó sus arrendamiento en un 3,12% entre 2015 y 2024. Se trata de un territorio pequeño, con algo más de 13.000 habitantes censados, y con una economía que se apoya en la agricultura intensiva, el olivar y los servicios.
Si tiene dudas, sugerencias o simplemente quiere contarnos su caso, puede enviarnos un e mail a vivienda@elpais.es.
Los datos que facilite serán tratados por EDICIONES EL PAÍS, S.L.U., (C/ Miguel Yuste, 40, 28037-Madrid), con la finalidad de gestionar sus dudas y/o testimonios y elaborar contenido informativo. Podrá ejercer sus derechos reconocidos en materia de protección de datos a través de la dirección dpo@prisa.com acreditando su identidad e identificando el derecho que desea ejercitar. Para más información consulte la Política de Privacidad.
httpspercent3Apercent2Fpercent2Felpais.compercent2Feconomiapercent2Fviviendapercent2F2026-05-11percent2Fla-escalada-sin-tregua-del-alquiler-valencia-malaga-y-palma-acumulan-alzas-de-mas-del-30-en-10-anos.html
Source link
