Los partidos ya calientan los motores para las elecciones municipales de 2027. Queda justo un año para el que será el primer termómetro actual sobre cuál es la realidad política catalana, con una Aliança Catalana que puede hacerse fuerte en las localidades del eje transversal, especialmente en las demarcaciones de Girona y Lleida. Como explica este domingo La Vanguardia, algunas organizaciones ya no rehúyen el choque con Aliança. ERC, por ejemplo, se centrará en combatirlos desde las políticas sociales. Es a lo que animó ayer su presidente Oriol Junqueras a los más de 500 cargos locales que acudieron al encuentro municipalista del partido en Tàrrega.
En una intervención de un cuarto de hora, según ha podido conocer este diario, el líder de los republicanos les trasladó la consigna a sus alcaldes y concejales de “salir a las calles y las plazas” para “transmitir esperanza” y centrarse en la que, a su juicio, es la lucha de nuestros días: “La democracia y el estado del bienestar están bajo la amenaza de una extrema derecha que se expande en todo el mundo occidental”. Por ello, Junqueras hizo hincapié en que “las elecciones se ganan cuando se está en las calles y plazas”. “El ‘despachismo’ es contrarrevolucionario, encerrarse en un despacho es perder”, sostuvo ante los suyos.
Precisamente tanto Aliança Catalana como Vox se movilizan cada fin de semana con varias carpas en distintas localidades de Catalunya, lo que no ha pasado inadvertido para otros grupos. Oriol Junqueras reclama ante ello que haya un mayor efecto movilizador por parte de sus cuadros. Ante una extrema derecha que infunde “miedo, egoísmo e individualismo”, el mandatario de la formación republicano llamó a sus filas a “trabajar por la esperanza, por no rendirse, no resignarse por un futuro compartido y en comunidad”.
El reto, en palabras de Junqueras, es la defensa de un estado del bienestar y una democracia amenazadas: “El estado del bienestar no es un lujo porque vivir sin él supone la ruina de todos nosotros. Renunciar al estado del bienestar es renunciar a una economía que crece y que genera prosperidad para que sea compartida”. En este sentido, planteó a sus militantes “cuánto dinero intentaríamos ahorrar si no hubiera la certeza de poder afrontar las enfermedades con la sanidad pública”. A renglón seguido, expuso que “ese dinero ahorrado menguaría la capacidad de consumo, ya erosionada, y tendría consecuencias devastadoras para el consumo, la producción y la economía”.
Este modelo del estado del bienestar se contrapone, a su juicio, a lo que propugna la extrema derecha: “Ellos apelan al gen egoísta, al que hace que ante la incertidumbre cada uno se salve por su cuenta”. “Es su manera de difundir miedo porque es lo que les hace fuertes políticamente, les da votos, secuestran el voto de nuestros jóvenes. Y eso les da un negocio fabuloso, porque hacen negocio con escuelas privadas al decir que el sistema de educación pública y concertada ya no sirve”, añadió.
En otras palabras, el presidente de Esquerra Republicana enfatizó que son negocios que “enriquecen a unos pocos y empobrecen a la gran mayoría”. Así que recalcó a los cuadros republicanos que tienen el “deber, necesidad, derecho, voluntad y deseo de enfrentarse a ello”.
