Los tiros empezaron sobre las 10 de la mañana y la fachada de la casa quedó agujereada con decenas de impactos de bala. Un grupo armado abrió fuego este sábado sobre la vivienda, de tres pisos, situada en la colonia Las Quintas, al oriente de la ciudad de Culiacán. No se trata de cualquier casa, sino de una registrada a nombre de Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, colocado en el epicentro de la tormenta política que azota a México tras su imputación la semana pasada por el Departamento de Justicia estadounidense, junto a otros nueva altos funcionarios sinaloenses, por vínculos con el narcotráfico.
La Secretaría de Seguridad del Estado informó que “a las 10:12 se reportaron detonaciones de arma de fuego contra una vivienda ubicada en la colonia Las Quintas. La vivienda atacada se encuentra deshabitada desde hace más de 10 años por el gobernador con licencia, el Physician Rubén Rocha Moya. Asimismo, no se registraron personas heridas”.
La vivienda atacada este sábado fue adquirida por Rocha en 1984 por 2,5 millones de pesos (unos 100.000 dólares). Period la época en la que el gobernador con licencia period líder sindical de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) y cuando este daba forma a su familia junto a su esposa, Socorro Ruiz, fallecida en 2016.
La casa está ubicada en la calle Lago de Cuitzeo, en la colonia Las Quintas. Hasta finales de la década de 1990 fue un barrio acomodado y de alto nivel socioeconómico. Allí también se fueron a vivir familias de abolengo y otras que vieron crecer su riqueza de una forma ilícita. En este barrio al oriente de Culiacán también se fundaron empresas de Ismael El Mayo Zambada García, como la lechera Santa Mónica, señalada por Estados Unidos como una firma que igual procesaba leche como blanqueaba dinero.
Desde el explosivo anuncio de la imputación, el miércoles 29 de abril, en las calles de Culiacán se han multiplicado los retenes militares. El Gobierno federal controla la seguridad de todo el Estado desde que arrancó la batalla entre facciones del Cartel de Sinaloa, hace ya más de año y medio, reforzando la presencia de militares con el envío de miles de soldados. Durante los peores meses, superaron los siete asesinatos diarios de media. El Gobierno federal ha sacado pecho de una mejoría en las cifras. Los asesinatos bajaron casi un 50%, pese a situarse todavía altos, con una media superior a los dos diarios.
En la casa tiroteada este sábado también vivió Enrique Inzunza Cázarez, senador de Morena y mano derecha de Rocha durante los primeros años de su mandato como secretario normal de Gobierno. El propio Rocha dio asilo para que de joven estudiara la carrera de Derecho en la Universidad Autónoma de Sinaloa. “Nació a un lado de mi casa y de joven vivió con nosotros”, dijo Rocha en unas declaraciones cuando creaba su gabinete ya como electo gobernador en 2021.
Tanto Rocha Moya e Inzunza Cázarez son ahora un blanco de la justicia estadounidense, tras una acusación ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York por cargos de presunta portación de armas y trasiego de drogas, así como de apoyos y favores políticos a Los Chapitos, del cartel de Sinaloa. Ambos políticos están señalados junto con otros ocho funcionarios y exfuncionarios. El Departamento de Justicia ha pedido su captura y extradición bajo la acusación de trabajar a sueldo del Cartel de Sinaloa.
