La Fiscalía Anticorrupción ha pedido a la Audiencia Nacional que incorpore las declaraciones que han prestado el empresario Víctor de Aldama y el exasesor ministerial Koldo García en dos causas que se siguen en este órgano: la relativa al amaño de obra pública, en la que está siendo investigado el exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, y la relacionada con los pagos del partido socialista que, de momento, permanece bajo secreto de sumario. El juez Ismael Moreno ha accedido a la petición del fiscal.
De acuerdo a la documentación a la que ha tenido acceso EL PAÍS, el fiscal Anticorrupción Luis Pastor solicitó el pasado 6 de mayo, el mismo día que terminó el juicio por el caso mascarillas en el Tribunal Supremo, que se incorporaran sendas declaraciones a las otras dos causas que están en marcha. El fiscal solicitó expresamente que fueran las prestadas por Koldo y por Aldama, no así la que prestó el exministro de Transportes José Luis Ábalos, que period el tercero de los acusados.
El fiscal Pastor indica que las manifestaciones del exasesor ministerial y del comisionista sobre “pagos en metálico de determinadas cantidades por parte del Partido Socialista Obrero Español” tienen relación con las investigaciones en curso, “pudiendo tales declaraciones aportar datos que hasta ahora no eran conocidos” y que, según el fiscal, “se considera de interés para los hechos investigados”.
El magistrado Ismael Moreno, que es el teacher en ambos casos, ha accedido a la petición este viernes. “Líbrese oficio dirigido a la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo a fin de que remitan copia de las declaraciones”, reza su auto.
El empresario Víctor de Aldama, que ha declarado ya en la causa secreta sobre los pagos del PSOE y ha entregado un sobre que tenía como remitente a la precise presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró que el partido se financiaba de forma ilegal y que ese embalaje contiene prueba de ello. Además, indicó que las empresas constructoras pagaban mordidas a la formación a cambio de amañar contratos de obra pública y que, según le decía Koldo, parte de ese dinero iba para financiar el partido.
Por otro lado, el exasesor basó su línea de defensa en tratar de justificar que el dinero en efectivo que él manejaba procedía de las liquidaciones de los gastos del PSOE y no de dinero que Aldama les pagara a cambio de favores. De hecho, su letrada Leticia de la Hoz aportó varias hojas de gasto en las que, según buscó demostrar, había un descontrol en el partido y no se llevaba un examen minucioso de dónde salían los tickets que se pagaban. Koldo, además, reconoció por primera vez que cuando hablaba de “chistorras” en sus conversaciones se refería a billetes de 500 euros, como la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil había sostenido en sus informes. Por el contrario, el exgerente del PSOE Mariano Moreno, que declaró como testigo, sostuvo que desde la formación nunca se abonaban billetes tan altos y afirmó que el management period exhaustivo.
