La situación ferroviaria, la disaster con la comunidad educativa y la infiltración de dos agentes de los Mossos d’Esquadra en una asamblea de docentes son tres episodios que, a juicio de Junts per Catalunya, evidencian que el Govern “está en quiebra”. Por ello, el secretario normal de JxCat, Jordi Turull, ha reclamado este sábado al president Salvador Illa que haga un “cambio radical” en la composición de su ejecutivo con el objetivo de mandar un doble mensaje: “Que la incompetencia no tiene premio y que el respeto a los derechos y libertades fundamentales no solo se predica, sino que se practica”.
En concreto, la formación posconvergente demanda al presidente de la Generalitat que cese “inmediatamente” a las conselleres Sílvia Paneque, Núria Parlon y Esther Niubó. Para Turull, “la hora de las explicaciones y de las reprobaciones se ha acabado” y Salvador Illa tiene que ser “absolutamente radical”: “Tiene que haber decisiones de liderazgo y determinación por parte del president porque se le está escapando de las manos la situación y la incompetencia es transversal”.
En cuanto a la titular de Territori, Sílvia Paneque, JxCat se pregunta “qué episodios más de incompetencia, ridículo y vergüenza ajena tienen que producirse” en la cuestión de Rodalies para que sea destituida de su cargo. El secretario normal de los posconvergentes ha criticado que la consellera presuma de un “retorno a la normalidad” -desde este sábado el servicio vuelve a ser de pago- después de que ayer hubiera un nuevo descarrilamiento de un tren de mercancías que afecta a la R8, en el túnel de Rubí.
Sobre la responsable de Inside i Seguretat Pública, Núria Parlon, desde Junts apuntan, por un lado, a “graves problemas de seguridad en las calles de Catalunya en las últimas semanas” y, por el otro, al reciente caso de infiltración de agentes policiales en una reunión de docentes. A este respecto, Jordi Turull ha cargado contra Parlon por justificarlo: “Tratar a los profesores como si fueran delincuentes es algo que no tiene precedentes, poner espías es propio de las dictaduras”. A ello, suman “por descontado” la petición de cese del director normal de la policía catalana, Josep Lluís Trapero.
El dirigente posconvergente ha señalado que el Govern “no puede presumir de lucha contra la ultraderecha y de respeto a los derechos y libertades fundamentales si luego ataca el derecho de reunión o de huelga”. Turull ha defendido que los Mossos “tienen que estar en la calle, y que aquellos que quieran delinquir noten la presión de los agentes para que sean conscientes de que quien la hace, la paga”.
También ha considerado que el jefe del Ejecutivo catalán debería de prescindir de la consellera de Educació, Esther Niubó, por este plan piloto de agentes policiales en las aulas y porque, al fin y al cabo, la comunidad educativa “sigue en pie de guerra porque ni se dialoga, ni se les escucha, ni se atienden sus demandas para mejorar la atención educativa”.
