Ante el temor de que el Ministerio de Trabajo pudiera multa a alguna Comunidad Autónoma, entre ellas Madrid, por la contratación irregular de auxiliares de idiomas, estos días el Ministerio de Educación ha explicado a los gestores del programa la coordinación para el desarrollo del programa en el curso 2026-2027.
A continuación, “se tramitará la nueva convocatoria para su publicación a la mayor brevedad posible y se espera que el programa pueda desarrollarse de manera satisfactoria y con todas las garantías para todos los participantes”, aseguran a La Vanguardia desde el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deporte, que capitanea Milagros Tolón.
“No relación laboral”
La postura del citado Ministerio del Ejecutivo central es que “el programa de auxiliares de conversación en los colegios públicos no constituye una relación laboral, sino un programa de intercambio cultural y educativo que beneficia tanto a los propios auxiliares, como a las administraciones educativas participantes”. Otra cosa es que en los centros concertados o privados estos auxiliares sí desarrollen labores docentes y entonces su régimen laboral sea diferente.
El presente curso 2025-2026, Madrid ha contado con 1.868 auxiliares de conversación de inglés del programa del Ejecutivo central. El resto, hasta uno 2.700, han llegado por el cupo del programa autonómico y por el programa de intercambio cultural Fulbright.
Respecto a la polémica de si se les considera becarios y hay que cotizar por ellos en la seguridad social, la posición mantenida por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes es que “el programa de auxiliares de conversación no constituye una relación laboral”.
En este sentido, ante alguna sentencia en los tribunales, el informe de la Abogacía del Estado en el MEFPD, de 29 de julio de 2025, concluye que “no existe relación laboral entre los auxiliares de conversación y la Administración”. El citado informe señala que “la selección de los auxiliares no responde a un procedimiento de selección de private, sino a una convocatoria de subvenciones, y que no concurren los elementos característicos de una relación laboral (dependencia, ajeneidad y salariedad)”. Asimismo, indica que “tampoco se dan las notas definitorias propias de un contrato formativo”.
Madrid tenía miedo de que le pasase como Aragón, pero en esta comunidad “la sanción ha sido anulada tras la estimación del correspondiente recurso de reposición”, señalan fuentes ministeriales. En Andalucía se ha rebajado el número de auxiliares de idiomas, pero el Ministerio de Educación “no dispone de información directa sobre las actuaciones o procedimientos relativos a la Comunidad Autónoma de Andalucía”, señalan las mismas fuentes.
Sea como sea, Madrid podrá continuar con sus más de 1.800 auxiliares de inglés en más de 400 colegios e institutos, pese a los avisos lanzados a los agentes sociales desde la Consejería de Educación madrileña, que capitanea Mercedes Zarzalejo, de que el programa podría peligrar el próximo curso. Del mismo modo, podrá comunicar a los auxiliares que llevan un año si continúan o no, ya que el programa solo les autoriza a estar dos años en el mismo centro educativo.
