La ópera de La Fenice de Venecia, uno de los teatros más prestigiosos de Italia y del mundo, ha cancelado “todas las colaboraciones futuras” con Beatrice Venezi, quien el pasado mes de septiembre había sido nombrada directora musical en medio de una gran polémica y que aún no había asumido el cargo, ya que su debut estaba previsto para el inicio de la temporada el próximo otoño.
La relación entre Venezi, pianista y directora de orquesta de 36 años, y el teatro ya era complicada desde su nombramiento. El que iba a ser su equipo la acusó desde el principio de no tener el currículum necesario para una entidad de esa categoría y le reprochaba su cercanía a la primera ministra, Giorgia Meloni. Pero el detonante de la ruptura ha sido una entrevista que la directora concedió al diario argentino La Nación, en la que acusaba a la orquesta de nepotismo.
En la conversación se le preguntaba por las numerosas polémicas de los últimos meses, en las que los trabajadores de La Fenice y muchos expertos habían afirmado que no poseía las cualidades artísticas necesarias y que había sido nombrada directora musical por su cercanía a los partidos de ultraderecha que actualmente están en el Gobierno. Venezi afirmó que no tiene protectores y que no proviene de una familia de músicos, mientras que los puestos en la orquesta del teatro veneciano “prácticamente se transmiten de padres a hijos”. En la actualidad, Venezi es directora principal invitada del Teatro Colón de Buenos Aires, la capital argentina, y su cargo como directora musical en La Fenice debería haber comenzado en otoño, coincidiendo con el inicio de la temporada operística.
El superintendente la Fundación Teatro La Fenice, Nicola Colabianchi dio a conocer el domingo, a través de un comunicado, la interrupción de la colaboración, especificando que la decisión está relacionada con las declaraciones de Venezi, que calificó de “graves, ofensivas y perjudiciales para el valor artístico y profesional”. También subrayó que son “incompatibles con los principios” de la fundación y de su orquesta y reafirmó su compromiso con un entorno basado en “el respeto mutuo, la colaboración constructiva y la excelencia artística”.
En la citada entrevista, Venezi defendía su designación y alegaba que su intención de “renovar” el teatro había generado resistencias internas. “Yo no pertenezco a una familia de músicos, soy mujer, de 36 años, la primera mujer directora de La Fenice y quiero renovar. Ese es el tema principal. Tienen miedo del cambio, de la renovación. Es más fácil seguir con los mismos usos y costumbres. Pero así un teatro se muere”, apuntó la italiana.
Sus declaraciones, y en specific las acusaciones de nepotismo, provocaron un revuelo inmediato en Italia. La Representación Sindical Unitaria (RSU) del teatro expresó su “profunda consternación” ante unas afirmaciones que tildó de “graves, falsas y ofensivas”. Los representantes sindicales defendieron en un comunicado la profesionalidad de los músicos y aseguraron que son seleccionados mediante “concursos públicos internacionales basados en el talento y en el rigor procedimental”.

A pesar de las críticas previas, Colabianchi, que había nombrado a Venezi como directora musical el pasado septiembre, defendió inicialmente su designación, argumentando que su juventud y dinamismo atraerían a un público más joven al teatro. El Ministerio de Cultura también había mantenido hasta ahora su respaldo a la directora. Pero declaraciones recientes de Venezi han precipitado el desencuentro. El titular de Cultura, Alessandro Giuli, ha expresado su “más completa confianza” en la gestión de Colabianchi con el deseo de que esta decisión permita “despejar malentendidos, tensiones e instrumentalizaciones de cualquier tipo” en favor de la institución veneciana.
La decisión de romper con Venezi llega tras meses de polémicas, protestas y tensiones con la orquesta y el private. Músicos, cantantes y técnicos de escena se opusieron enérgicamente a su nombramiento alegando falta de transparencia y falta de experiencia necesaria para dirigir el teatro. Sus protestas, cada vez más intensas, incluyeron una huelga que obligó a cancelar una función y una marcha por Venecia a la que se unieron trabajadores de otros teatros de ópera, lo que refleja la preocupación por la injerencia política en las decisiones artísticas.
Según un vídeo difundido por los medios italianos, el público y la orquesta estallaron en aplausos durante una actuación el domingo por la noche cuando se conoció la noticia de que el nombramiento de Venezi había sido bloqueado.
Venezi ha respondido a la decisión del Teatro La Fenice elevando el tono del conflicto. La directora de orquesta ha señalado que durante los últimos meses ha sido objeto de ataques reiterados por parte de los trabajadores del teatro y de los medios de comunicación. Y ha denunciado que ha sido “difamada, calumniada, ofendida y bullizada”, describiendo un clima de fuerte hostilidad en torno a su nombramiento y a su figura profesional. La italiana ha explicado que se enteró por la prensa de la decisión del Teatro de romper relaciones con ella y ha anunciado que se plantea emprender acciones legales.
“Los empleados llevan meses lanzando calumnias y difamaciones, con el consentimiento tácito del superintendente. Colabianchi ha permitido que la orquesta llevara a cabo una campaña de odio contra mí, dando al mundo una imagen pésima de La Fenice. Han puesto en duda mi competencia, mi talento, mi trayectoria”, ha señalado Venezi en una entrevista con Il Corriere della Sera. También ha cargado contra la política: “Si pudiera volver atrás, no habría cedido a la insistente petición de Meloni de actuar en un congreso de Hermanos de Italia [el partido de la primera ministra] antes de las elecciones de 2022. Fíjese en todo el daño que me ha causado… Me han convertido en carne de cañón, nadie me ha protegido. Nunca me he dedicado a la política. Esta derecha necesitaba mi imagen impecable, me ha utilizado y luego me ha descartado”, ha señalado en el mismo diario.
Venezi es hija del empresario inmobiliario Gabriele Venezi, quien a principios de la década de 2000 se presentó como candidato a la alcaldía de la localidad de Lucca por el partido neofascista Forza Nuova. Desde 2022 es consejera de música en el Ministerio de Cultura y, el pasado mes de septiembre, su designación fue aprobada por unanimidad por la fundación que gestiona la actividad del teatro, presidida por el alcalde de Venecia, Luigi Brugnaro, de centro-derecha.
