La guerra dialéctica que mantienen el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el papa León XIV por las discrepancias del pontífice al respecto de la actividad bélica del gobierno norteamericano, ha polarizado las alianzas mundiales y religiosas de uno y otro. Pero, ¿quién tiene más que perder en esta confrontación, Trump o el Papa?
Los corresponsales de La Vanguardia en Washington y Roma, Javier de la Sotilla y Francesco Olivo, respectivamente, analizan en el vídeo que precede a este texto, la factura que pueden pagar tanto Trump como el Papa. En una conversación con el vicedirector del diario, Enric Sierra, ambos consideran que el presidente de EE.UU. puede salir más perjudicado en el ámbito político.
Sotilla explica que las críticas del inquilino de la Casa Blanca al Papa no han sentado bien a una parte importante del electorado porque el 20% de los estadounidenses son católicos. Tampoco han sido aceptadas por sectores republicanos que apoyan a Trump. En cambio, está por ver si este malestar se trasladará en los resultados electorales de las elecciones de medio mandato de noviembre próximo.
Por su parte, Olivo considera que la figura de León XIV ha salido reforzada después de un año de papado de perfil público bajo. En cambio, sus reacciones abiertamiente contrarias al afán bélico de Trump y, sobre todo, la decisión del presidente de EE.UU. de poner al Papa en el centro de sus críticas, han logrado la unión de la Iglesia norteamericana tradicionalmente muy dividida y también han servido para aflorar un perfil del pontífice más contundente hasta ahora poco conocido.
¿Trump puede castigar al Papa? “Medidas efectivas puede haber pocas”, afirma Sotilla, por mucho que el presidente de Estados Unidos haya amenazado con un cisma eclesiástico. Olivo señala que más allá de la repercusión que pueda haber en los intereses de las finanzas del Vaticano en EE.UU., el choque dialéctico ha servido al Papa para ganar apoyo diplomático por parte incluso de aliados de Trump, como la primera ministra italiana Georgia Meloni.
Finalmente, Olivo aclara, en el vídeo que precede a este texto, qué hay de cierto en la afirmación de Trump de que León XIV fue elegido Papa para satisfacer los intereses del precise presidente de Estados Unidos.

