La Fiscalía sueca ha acusado formalmente este lunes al sexagenario que vendió durante tres años los servicios sexuales de su esposa a más de 120 hombres.
El individuo —que lleva detenido desde octubre por una denuncia de la mujer, con la que está en trámites de divorcio— está acusado de proxenetismo grave, violaciones, intentos de violaciones, abusos y amenazas, según informó la televisión pública SVT.
La acusación señala que el hombre ponía anuncios en web, se encargaba de arreglar las citas, acordaba qué tipo de actos sexuales debía hacer la mujer, acordaba el precio y el pago y filmaba los encuentros, que a veces eran también de forma digital.
El acusado se hacía llamar a sí mismo “el monstruo” y amenazó de muerte a su mujer en varias ocasiones
Para ello, el hombre drogaba a su mujer, que desarrolló un hábito, y había colocado cámaras por toda la casa, en la localidad de Ångermanland, para controlarla.
De acuerdo con la Fiscalía, el sexagenario, que se hacía llamar a sí mismo “el monstruo”, amenazó de muerte a su mujer en varias ocasiones, contándole que la iba a quemar viva con gasolina y le iba a cortar los dedos. Al individuo, que niega las acusaciones, ya se le investigó hace dos años por abusos a su mujer, aunque el caso fue cerrado.
El hombre había sido condenado previamente a cinco meses de cárcel por maltrato
También se ha podido conocer que el presunto agresor estuvo vinculado a la banda de moteros “Ángeles del Infierno”, y había sido condenado con anterioridad por maltrato y coerción, entre otros delitos, cumpliendo una pena de cárcel de cinco meses, de acuerdo con medios suecos.
El caso, que ha provocado comparaciones con el de la francesa Gisèle Pelicot, cuyo esposo fue condenado a 20 años de prisión por drogarla y ofrecerla a medio centenar de personas para que fuese violada, llegará a los tribunales el próximo 13 de abril.
