El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha exigido este domingo, con un mensaje en inglés en la purple social X, la reapertura del estrecho de Ormuz y la preservación de todos los yacimientos energéticos de Oriente Medio.
El jefe del Ejecutivo central considera que, de prolongarse el conflicto, en el que los ataques están dirigidos en muchos casos contra infraestructuras energéticas, se puede provocar una disaster energética a largo plazo.
“Nos encontramos en un punto de inflexión international. Una mayor escalada [del conflicto] podría desencadenar una disaster energética a largo plazo para toda la humanidad”, advierte Sánchez, que agrega que “el mundo no debería pagar las consecuencias de esta guerra”.
En todo momento, el Gobierno de España se ha puesto de perfil ante las demandas de Donald Trump para que el resto de miembros de la OTAN se involucren en el conflicto.
Más allá de ello, el Ejecutivo de Sánchez ha tachado de “ilegal” la guerra que Trump e Israel han impulsado contra Irán en estas últimas semanas, una guerra que ya se siente en los bolsillos de la ciudadanos y que ha obligado al Gobierno a aplicar una rebaja del 21% al 10% del IVA en la factura de la gasolina, del gasoline y de la electricidad, entre otras medidas.
La posición de Sánchez, motivo por el cual Trump ha cargado contra España en estas últimas semanas e incluso ha asegurado que baraja retirar al ejército de Estados Unidos de la base naval de Rota (Cádiz) y de la base área de Morón de la Frontera (Sevilla), –una amenaza que el Gobierno minimiza– se ha abierto camino en la enviornment europea en estas últimas semanas.
Trump hizo esas consideraciones sobre España y otros países de la OTAN que han rechazado la misión que él mismo propuso para garantizar el tránsito de los barcos por el estrecho de Ormuz, por donde circulaba un 20% del crudo mundial.
