
Llego a casa de noche y Carlos me hace la cena. Me ducho con prisa y me acuesto. Suena el despertador. Un café y corro al autobús. Diez horas de trabajo, porque dos son a turno partido. Vuelvo a casa. Y mañana, otra vez. Casi se me olvida que muchas de esas horas extra ni cotizan y que la ducha la pagué con dinero prestado. Tengo 25 años y soy mujer. Se espera que dé las gracias por trabajar y que no me quede embarazada, no vaya a ser que me reduzcan las horas. La hostelería es la gran olvidada, bajo el prestigio de grandes multinacionales se normalizan prácticas laborales que nunca debieron considerarse aceptables. Si denunciar injusticias es ser de cristal, quizás el problema nunca fue nuestra generación.
Claudia Baliñas Anillo. Sevilla
Acorralado
He leído con estremecimiento cómo en Estados Unidos los republicanos se han lanzado a la lapidación del doctor Fauci en una comisión del Senado. La ola anticientífica y negacionista quiere hacerle responsable de las muertes de la pandemia de la covid, de las reacciones adversas de la vacuna y de ocultar los orígenes del virus. Fauci no solo es un ilustre epidemiólogo e inmunólogo; es, ante todo, un médico internista. Editor en múltiples ocasiones del Harrison. Principios de Medicina Interna, que es la Biblia de los internistas españoles. En la década de los setenta, un joven Fauci revolucionó la clasificación y el tratamiento de las vasculitis sistémicas, lo que evitó la mortalidad en las formas graves. Fauci, un científico al que tanto debe la humanidad, está acorralado en la última vuelta del camino, y necesita el respeto y el reconocimiento público de la comunidad científica.
Francisco Javier Barbado Hernández. Madrid
Sin cobertura
¿Cómo es posible que en nuestro país queden zonas sin servicio de teléfono móvil cuando circulas por una carretera nacional? Por ejemplo, en la N-230b en la provincia de Tarragona, con 25 kilómetros sin cobertura. Sí, queda el recurso de llamar al 112, pero no es suficiente, porque no se pueden recibir llamadas de respuesta. Es la comarca de la Terra Alta, una zona de montaña en la que abundan los jabalíes, zorros y corzos que provocan accidentes. Ni la compañías ni los gobiernos se han dignado a poner una antena. El equilibrio territorial brilla por su ausencia y las zonas rurales siguen abandonadas.
Xavier Navarro. Horta de Sant Joan (Tarragona)
Gritos de ayuda
No se es inmigrante porque sí. No decides irte de tu país por moda o esnobismo. Los inmigrantes perdemos nuestras raíces, nuestras familias y amigos, y vamos a otros países porque el nuestro es inseguro, porque no nos ofrece un porvenir, o porque nuestra condición sexual es un delito. Es una decisión difícil y más cuando de entrada ya eres considerado delincuente o un problema. Veo las imágenes de Ceuta y entiendo la preocupación, no me animo a dar una solución o una respuesta de cómo atender a todos esos jóvenes. Pero lo que no es una solución es que no pase nada, mirar a otro lado. No somos una amenaza, estamos pidiendo ayuda, la están pidiendo las miles de personas que han cruzado la frontera.
Carolina Martínez. Madrid