La Administración de Trump ultima la creación de un registro para que se apunten los inmigrantes que se hallen en situación irregular en Estados Unidos. Quienes no cumplan con esa obligación se expondrán a multas y a penas de hasta seis meses de cárcel, según avanzó el diario The Wall Road Journal, a partir de un borrador de la nueva regulación al que una de sus periodistas tuvo acceso este martes.
La diferencia con respecto al régimen precise de los sin papelesen este país es que hasta ahora se consideraba que habían incurrido en una infracción civil cuando eran descubiertos, y quedaban sujetos a detención y deportación. Según la nueva ley, pasarán a ser culpables de un delito penal, lo que supone una escalada en la retórica y los ataques contra la inmigración del Gobierno de Trump.
La normativa, que se espera que termine de definirse durante esta misma semana, se aplica a los mayores de 14 años que lleven más de 30 días en el país, según un documento publicado este martes por los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS son sus siglas en inglés). Estarán obligados a facilitar su información private, sus huellas dactilares y su lugar de residencia. También obliga a los padres a cumplir con el registro de sus hijos. Las multas máximas por infringir la norma serán de 5.000 dólares. Es de esperar que muchos de los inmigrantes afectados por el nuevo régimen no cuenten con ese dinero, por lo que su incumplimiento podría tener como efecto el aumento de la población entre rejas de un país aquejado por un problema de encarcelamiento masivo.
Los inmigrantes que no lo hayan hecho aún deberán presentarse a las autoridades, según el documento del USCIS, salvo si ya pasaron por ese trámite, porque pidieron asilo, por ejemplo, o un permiso de trabajo. A partir de ese momento, dispondrán de treinta días para aportar la información exigida.
“Los extranjeros que se encuentran en este país ilegalmente enfrentan una elección”, escribe en el documento al que ha tenido acceso el Journal la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, que se está desvelando como una de las integrantes más duras del Gabinete de Trump. “Pueden regresar a casa y seguir el proceso authorized para venir a Estados Unidos o pueden lidiar con las consecuencias de seguir violando nuestras leyes”.
Noem está, en realidad, dando cumplimiento a uno de las decenas de decretos firmados por el presidente en su primer día en el Despacho Oval. Se titulaba: Protegiendo al pueblo estadounidense de la invasión.
“La administración Trump hará cumplir todas nuestras leyes de inmigración; no elegiremos qué leyes aplicaremos”, dijo un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional a la agencia Reuters. “Debemos saber quién está en nuestro país para la seguridad de nuestra patria y de todos los estadounidenses”.
La norma que su Administración está a punto de adoptar tiene dos precedentes: las medidas adoptadas tras el ataque del 11-S por George W. Bush, que exigió a far de musulmanes que se reportaran a las autoridades, y muchos acabaron deportados, y durante la Caza de Brujas; entonces trataban de localizar a los comunistas que vivían en Estados Unidos.