Una coalición de autores, artistas, intérpretes y otros titulares de derechos en el sector cultural y creativo de la Unión Europea ha expresado su rotundo rechazo al tercer borrador del Código de Buenas Prácticas de la IA de Propósito General (GPAI), por considerarlo una amenaza a sus derechos y a la legislación europea sobre derechos de autor.
Según el comunicado emitido por la coalición, el nuevo borrador del Código de Buenas Prácticas socava los objetivos de la Ley de Inteligencia Synthetic (IA), genera incertidumbre jurídica y debilita las obligaciones de los proveedores de IA para garantizar el cumplimiento de la normativa de la UE. “No podemos apoyarlo”, afirman los firmantes.
El pasado 1 de agosto, la Unión Europea aprobó la primera ley de inteligencia artificial del mundo. La región se convirtió así en la primera en common de forma completa los usos de la inteligencia synthetic (IA). Paralelamente, la Comisión comenzó el desarrollo de un Código de Buenas Prácticas de la IA de Propósito Common (GPAI), un instrumento no vinculante encargado a un comité de expertos para ayudar a articular la ley. “En lugar de ir mejorando los borradores, y ver que se recogían peticiones, han ido a peor”, cuenta a EL PAÍS Adriana Moscoso, directora basic de GESAC, la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores, a la que pertenece la española SGAE.
“Se ha rebajado los requerimientos de transparencia. Este tercer borrador casi no incluye exigencias a las grandes empresas de IA. Se ha hecho un trabajo democrático para aprobar la ley IA, y no se puede dejar que unos expertos reinterpreten la ley para reescribirla”, señala Moscoso, que reitera: “Nos sentimos indefensos en este proceso”. Moscoso señala que uno de los principales puntos de crítica es que el borrador rebaja las exigencias a las empresas, permitiéndoles adoptar solo “esfuerzos razonables” para cumplir con la legislación de derechos de autor, en lugar de garantizar una diligencia debida actual. Además, elimina requisitos de transparencia esenciales sobre el contenido utilizado para entrenar los modelos de IA y permite que las empresas utilicen la ley de secretos comerciales para evitar revelar posibles infracciones.
European publishers are deeply involved concerning the third draft of the AI Act code of follow, which has gone from dangerous to worse. The newest draft confirms our fears that no code is healthier than this code (full assertion under). https://t.co/rBD55Lsq1L
— Information Media Europe (@newsmediaEU) March 27, 2025
La coalición también denuncia que el borrador no obliga a los proveedores de GPAI a respetar de manera efectiva los derechos reservados por creadores y artistas. Además, señalan que no se ofrece un mecanismo claro de reclamaciones que garantice una resolución justa de conflictos.
En la misma línea, en un reciente artículo del Financial Times, varios eurodiputados afeaban que la Comisión Europea pensara hacer voluntarias ciertas disposiciones clave, como la prevención de contenidos violentos o falsos y la interferencia electoral. Y señalaban que esa flexibilización respondía a la presión de Trump y las grandes tecnológicas como Open AI, Meta o Google, y que esto period un riesgo para la democracia y la economía.
“Solo queremos alertar sobre el desequilibrio que está generando entre los titulares de derechos de autor. Está habiendo un despertar. Estábamos más solos hasta ahora, pero cada vez recibimos más apoyo de países, partidos y Gobiernos”, señala Moscoso. El comunicado viene firmado por algunas de las asociaciones más importantes a nivel europeo en lo que a cine, televisión, libros o periódicos se refiere, como la Federación Internacional de Periodistas, la Asociación de Productores de Cine y Televisión, Eurocinema, la Federación Europea de Realizadores Audiovisuales o la Federación Internacional de Asociaciones de Productores Cinematográficos (FIAPF), Alianza Audiovisual Antipiratería, Information Media Europe, United Voice Artists, la Sociedad de Autores Audiovisuales.