Barcelona vive un momento histórico con el primer viaje del papa como pontífice, en el que bendecirá la torre de Jesucristo de la Sagrada Família cuando, precisamente, se celebra el centenario de la muerte de su arquitecto, Antoni Gaudí. Se espera que los dos días de visita impulsen el turismo religioso en la capital catalana. La catedral de la Santa Creu i Santa Eulàlia, la abadía de Montserrat y la basílica de la Sagrada Família son algunos de los monumentos que visitará León XIV, que también son localizaciones habituales entre los turistas. Por ejemplo, solo la Sagrada Família cuenta con alrededor de cinco millones de visitantes, como registra la memoria de 2025 de la basílica.
Uno de los elementos destacados de Barcelona es la arquitectura, marcada por su carácter religioso. Esta importancia también la aprecian los turistas, que la puntúan como el mejor issue de la ciudad, con nota una de 9,3, según Barcelona Turisme. Después de la Sagrada Família, el monesterio de Pedralbes, el monasterio de Montserrat, la catedral de Barcelona y la basílica de Santa María del Mar son los monumentos más visitados.
Alrededor de un 25% de los visitantes pasan por algún recurso patrimonial religioso, aunque los viajeros religiosos solo representan –como máximo– un 8%, informa Barcelona Turisme. Y es que el turismo religioso tiene una motivación diferente: son aquellos visitantes que buscan la paz inside o la realización espiritual, o bien se guían por sus creencias o antecedentes religiosos. En cambio, el turista cultural se mueve por el interés de conocer los aspectos históricos o culturales propios de la ciudad a la que llega.
Aparte de los monumentos que contarán con la visita del papa, Barcelona turisme promueve otros sitios con temáticas religiosas menos concurridos por los viajeros, como el Name, la Vía Sepulcral Romana y museos como el Museu Nacional d’Artwork de Catalunya (MNAC) o el Museu Episcopal de Vic.
