La Unión Europa avanza hacia la creación de centros extraterritoriales para migrantes y solicitantes de asilo.
En dos votaciones este martes 10 de febrero, los eurodiputados de centroderecha y extrema derecha unieron fuerzas para exigir políticas migratorias más estrictas, por lo que podrían establecerse centros de retorno fuera de la UE.
Los eurodiputados depositaron 408 votos a favor, 184 en contra, en una medida relativa a la determinación de países de origen seguros. Y 396 votos a favor y en 226 en contra de la medida relativa a los “terceros países seguros”.
De esta manera, el Parlamento Europeo allana el camino para la vía rápida de los rechazos de asilo y el posible traslado de solicitantes de asilo a países con los que tienen poca o ninguna conexión, lo que subraya el auge de las políticas antiinmigración en la última década.
El texto, que requiere la aprobación formal closing de los 27 gobiernos miembros de la UE, supone un fuerte endurecimiento de la política migratoria del bloque comunitario, que se ha ido concretando desde la afluencia de más de un millón de refugiados y migrantes en 2015-2016.
Se espera que las nuevas normas entren en vigor a partir del próximo junio, y desde ese momento una persona que solicite asilo puede ser deportada a un país fuera de la UE, incluso si solo ha estado de paso, o a un lugar con el que no tiene ningún vínculo, siempre que un gobierno europeo haya firmado un acuerdo con el Estado receptor.
La votación respalda efectivamente el acuerdo de Italia con Albania y el acuerdo del Gobierno neerlandés con Uganda sobre la deportación de personas cuyas solicitudes de asilo en los Países Bajos han sido rechazadas.
Los cambios se derivan de un conjunto de normas y procesos de la UE para la gestión de la inmigración, conocido como el Pacto de Migración, aprobado en 2023, pero cuya aplicación plena está prevista hasta el próximo junio.
En la búsqueda de “soluciones innovadoras”, los líderes de la UE respaldaron en 2024 el concepto de centros de retorno en el extranjero. Es decir, centros de tramitación para personas a las que se les deniega el asilo en la UE.
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“Terceros países seguros”
Los eurodiputados votaron a favor de crear una lista de la UE de los llamados “terceros países seguros”, lo que significa que las personas procedentes de esos lugares se enfrentarán a procedimientos acelerados y podrían tener más dificultades para solicitar asilo.
Los eurodiputados de centroderecha y extrema derecha unieron así fuerzas para exigir políticas migratorias más estrictas, por lo que podrían establecerse centros de retorno fuera de la UE.
La lista incluye a todas las naciones candidatas a la UE, incluidas Georgia y Turquía, donde la UE ha expresado su preocupación por la represión gubernamental contra la oposición en 2025.
Asimismo, en la lista también se encuentran países como Kosovo, Bangladesh, Colombia, Egipto, India, Marruecos y Túnez.
“Estos nuevos textos representan un paso más en la deshumanización de la política migratoria de la Unión Europea”
La medida genera fuertes críticas por parte de grupos civiles que subrayan que la medida podría conducir a violaciones de derechos humanos y a una disminución del derecho de asilo, según una convención de 1951 que prohíbe la devolución de solicitantes de esa protección a países donde podrían estar en peligro.
Causa especial preocupación la inclusión de Túnez como “país seguro”, ya que el presidente Kaïs Saïed ha reprimido a la sociedad civil y figuras de la oposición han sido encarceladas hasta por 66 años por tribunales controlados políticamente. Las fuerzas tunecinas también han obligado a los migrantes a regresar a regiones desérticas remotas, donde algunos han muerto de sed.
El discurso antiinmigración ha aumentado en toda la Unión Europea desde que más de un millón de personas, principalmente procedentes de Siria, llegaron a través del Mediterráneo en 2015, pero la tendencia se ha acelerado con el avance electoral de la extrema derecha.
Este sentimiento ha impulsado el apoyo público a los partidos nacionalistas de derecha, empujando a los gobiernos a adoptar políticas migratorias cada vez más restrictivas centradas en los retornos.
“Estos nuevos textos representan un paso más en la deshumanización de la política migratoria de la Unión Europea, pisoteando los derechos fundamentales y la dignidad de las personas”, declaró la diputada del Partido Verde francés, francesa Mélissa Camara.
“El texto sobre países de origen seguros pondrá a cientos de miles de personas en situaciones de gran peligro. Los terceros países se considerarán seguros a pesar de la extremadamente preocupante situación de los derechos humanos”, remarcó.
El pasado mes de mayo, la UE aprobó reformas radicales del sistema de asilo del bloque, y la Comisión Europea publicó el nuevo Pacto sobre Migración y Asilo. El acuerdo, entre otras cosas, exigía aumentar las deportaciones y establecer “centros de retorno”, un eufemismo para referirse a los centros de deportación para solicitantes de asilo rechazados. “El asilo también podría volverse imposible de obtener en muchos Estados miembros”, declaró la diputada francesa Mélissa Camara.
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Con Reuters y AP
