La editorial Anagrama, que tenía prevista el día 26 de marzo la publicación del libro El odio, sobre los asesinatos de José Bretón, que en 2011 mató a sus hijos en un caso de violencia vicaria, ha publicado este viernes un comunicado en el que expresa “que tanto el autor como la editorial están en su derecho de publicar esta obra”, si bien señala que esperarán “a lo que las resoluciones judiciales indiquen”. Responde así a la Fiscalía de Menores, que pidió ayer suspender temporalmente la publicación del libro tras una reclamación de la madre de los niños asesinados, Ruth Ortiz.
Anagrama señala que la Constitución “reconoce el derecho basic a la creación literaria”. “Reafirmamos nuestro compromiso con la responsabilidad editorial y la libertad de expresión, sabiendo que ambas deben convivir. En este sentido, entendemos que la literatura puede y debe abordar estos temas sin dejar de lado la complejidad que representan, como hace Luisgé en El odio”, explica en su comunicado.
La madre de los niños, Ruth Ortiz, pidió esta semana a la justicia que se paralice la publicación del libro prevista para el 26 de marzo por considerar que vulnera su derecho a la intimidad y reaviva su dolor. “No podemos dar voz a los asesinos”, decía en una carta. A través de su abogada, Ortiz solicitó a la justicia que no permitiera la publicación de la obra ante la Audiencia Provincial y la Fiscalía de Córdoba por intromisión ilegítima del derecho a la intimidad y la propia imagen de los menores fallecidos.
La editorial Anagrama decidió el miércoles frenar la distribución del libro mientras consultaba el caso con sus servicios jurídicos. Y el jueves fue la Fiscalía de Menores la que pidió suspender temporalmente la publicación de la obra. “Desde Anagrama somos plenamente conscientes de la monstruosidad de los crímenes cometidos por José Bretón y comprendemos la sensibilidad que puede suscitar la exploración de la condición del asesino que aborda el escritor”, se lee en el comunicado, pero señala: “El tratamiento literario de El odio se aleja y rechaza cualquier intención que no sea la de presentar al lector la maldad del asesino sin justificar ni exculpar el crimen sino al contrario, mostrando su horror”.
El Mal con mayúscula
El autor del libro, Luisgé Martín (Madrid, 63 años), por su parte, ha publicado su propio comunicado, en el que sostiene que su propósito fue “indagar sobre el odio, sobre la brutalidad de la naturaleza humana, sobre la crueldad, sobre las estructuras sociales que sostienen esa violencia inacabable”. Señala que el libro “está escrito con el mayor respeto hacia las víctimas”, y que puede “provocar dolor al reabrir heridas, pero no más que otros libros que se han publicado” o que otras collection o documentales. Y afirma que el crimen de José Bretón “contiene todos los paradigmas del Mal con mayúscula”, por eso comenzó a interesarse por ese caso en explicit. “Hay un cierto tipo de violencia que no puede ser explicado de ninguna manera. La violencia vicaria es probablemente la más incomprensible de todas”, esgrime.
Martín argumenta que el libro, en realidad, “quita voz a Bretón, niega su explicación de los hechos, le enfrenta con sus contradicciones (…), sirve para mostrar los laberintos de la infamia y de la vileza de un asesino”. Y termina: “Merece una reflexión, por último, que un libro como El odio, que pocas personas han leído aún, despierte el odio público que ha despertado entre los que no lo han leído”. Hasta ahora, solo había respondido a este medio, el miércoles, tras conocer la petición de Ortiz: “Entiendo todo lo que haga Ruth. El libro no tenía ninguna intención de herir, sino de meterse en la mente del asesino”, declaró entonces.
Luisgé Martín decidió no contactar con Ortiz en ningún momento del proceso de elaboración. El odio sigue una doble vertiente: por una parte, traza un perfil del asesino y reconstruye el crimen, y por otra narra la relación que se establece entre el escritor y el prison. Martín cruzó con Bretón durante varios años unas 60 cartas, llamadas de teléfono y llegó a visitarle a la cárcel de Herrera de La Mancha, donde está encerrado. Bretón fue condenado en julio de 2013 por la Audiencia Provincial como autor de dos delitos de asesinato a las penas de 20 años de cárcel por cada niño, 40 años en complete de los que cumplirá 25. Está previsto que salga de la cárcel en 2036.