La casa actual noruega ha comunicado que la princesa Mette-Marit, de 52 años, ha sido sometida a un trasplante de pulmón. “El trasplante de pulmón ha sido un éxito hasta el momento”, afirma Arnt Fiane, cirujano cardiotorácico y jefe del Programa de Trasplante de Corazón y Pulmón del hospital universitario de Oslo Rikshospitalet, en la nota enviada este miércoles 17 de junio. La princesa ya se está recuperando de la intervención, tal y como explican. “Al igual que todos los pacientes recién trasplantados, permanecerá en el hospital durante varias semanas”, afirma Are Holm, profesor de Medicina de la Universidad de Oslo, en el comunicado difundido por palacio, con el objetivo de “ajustar la medicación, controlar posibles complicaciones y llevar a cabo la rehabilitación”. Además, la casa actual ha informado que la próxima actualización sobre su estado de salud se dará cuando la princesa sea dada de alta. “El príncipe heredero y la princesa expresan su sincero agradecimiento por los numerosos mensajes de cariño y afecto que han recibido. Esto significa mucho para ellos en estos momentos difíciles”, termina el comunicado.
Fue el pasado 5 de junio cuando la casa actual noruega anunció que la princesa había sido incluida en la lista de trasplantes ante la progresión “seria” de la fibrosis pulmonar de la que fue diagnosticada en 2018. “Como resultado de su enfermedad pulmonar crónica que pone en peligro su vida, y tras extensos exámenes médicos, su alteza actual la princesa heredera Mette-Marit ha sido incluida en la lista de espera para un trasplante de pulmón en Noruega”, informaba el comunicado. Desde entonces, y tal y como ya anunciaban, Mette-Marit no ha vuelto a ser vista en público. Horas después de hacerse público el trasplante de pulmón al que se ha sometido, el medio Se og Hør ha confirmado que su primogénito, Marius Borg, ha salido de prisión para visitarle. “Las visitas se han llevado a cabo con la máxima discreción, y se ha desplegado un amplio dispositivo para realizarlas y mantenerlas ocultas al mayor número de personas posible”, explican desde el citado medio.
“La regla basic para determinar quién debe ser incluido en la lista de espera para un trasplante de pulmón es que el paciente debe estar gravemente enfermo de los pulmones y que tengamos motivos para creer que solo le queda un año de vida”, explicó en una rueda de prensa ese mismo día Are Holm, consultor principal y especialista respiratorio del Hospital Universitario de Oslo. “En las imágenes se observa que ha aparecido mucho más tejido cicatricial durante el último año. Su estado ha empeorado significativamente en los últimos tres meses. Esto es peligroso”, indicaba el facultativo.
Fue en diciembre de 2025 cuando la casa actual noruega informó de la cada vez mayor posibilidad de que tuviese que someterse a un trasplante de pulmón. El agravamiento de su salud en el último año había obligado a Mette-Marit a reducir los compromisos de su agenda y a cancelar otros con poco margen, además, por primera vez este 2026 se dejaba ver en actos oficiales con mascarilla de oxígeno. Después de que se conociera la noticia de que la princesa heredera fue incluida en la lista de espera para un trasplante de pulmón, casi 13.000 noruegos se registraron como donantes de órganos en junio, aproximadamente 180 veces más que el mes anterior, según informó entonces el medio Dagbladet.
Los movimientos familiares de las últimas semanas hacían presagiar que la situación de Mette-Marit había empeorado. La princesa Ingrid, segunda en la línea de sucesión al trono, regresó desde Sídney (Australia), donde estudiaba la carrera de Relaciones Internacionales y Economía Política, para cursar el segundo año cerca de su familia a partir del próximo septiembre. La primera semana de junio, el príncipe heredero reducía un día su visita oficial a Japón por los problemas de salud de su esposa. Además, este martes, 16 de junio, el futuro rey de los noruegos canceló los actos previstos en su agenda con horas de antelación. Tenía previsto ofrecer una recepción para los cónsules en el palacio actual durante la tarde de ayer, y este miércoles tenía otros compromisos que también fueron aplazados. Según confirmó la casa actual noruega, decidió ajustar su agenda y reducir temporalmente su actividad institucional para poder permanecer más tiempo junto a su esposa.
La familia actual noruega se enfrenta ahora a una situación límite: los reyes Harald y Sonia de Noruega continúan haciendo frente a continuos problemas de salud; Haakon estará más ausente para apoyar a su esposa en la recuperación; y la princesa Marta Luisa de Noruega, alejada de los compromisos reales, está a punto de estrenar una serie sobre esoterismo.
Los problemas recientes de la princesa
Además de sus problemas de salud, Mette-Marit está viviendo uno de los años más difíciles de su vida. Su primogénito, Marius Borg Høiby, fruto de una relación previa a su matrimonio con Haakon de Noruega, fue declarado culpable este lunes por dos casos de violación y maltrato a una de sus exnovias, entre otros delitos, y condenado a más de cuatro años de prisión. La fiscalía solicitaba siete años y siete meses de cárcel por los 40 delitos de los que estaba acusado. Durante el juicio, que se prolongó durante siete semanas y acaparó una gran atención mediática en Noruega, la fiscalía presentó pruebas sobre la adicción a las drogas de Høiby, vídeos de encuentros sexuales grabados por él mismo sin conocimiento de las mujeres y más de 800 mensajes electrónicos.

Høiby y su defensa habían solicitado en las últimas semanas poder regresar al palacio de Skaugum en régimen de custodia domiciliaria con tobillera electrónica hasta que se conociese la sentencia. Una vez se conoció el veredicto de culpabilidad, volvieron a realizar la misma petición hasta que hubiese una sentencia firme tras el recurso que presentarían ante el tribunal de apelación. En todas las peticiones aludían al bajo riesgo de quebrantar de nuevo la prohibición de acercarse a una de las víctimas y a la situación que atravesaba su madre, pero el fallo del tribunal afirmó que no creían que “la enfermedad de la madre” redujese “el riesgo de restablecimiento del contacto con las víctimas”.
Los problemas judiciales de su primogénito no han sido el único quebradero de cabeza para ella y el resto de la familia actual noruega. Aunque ya se conocía su relación con el pederasta Jeffrey Esptein —en 2019 minimizó el contacto y alegó haber roto esta amistad en 2013—, el pasado mes de enero vieron la luz cientos de mensajes con el fallecido. “Deseo enviar una profunda disculpa por mi amistad con Jeffrey Epstein. Es importante para mí pedir perdón a todos a los que he decepcionado. Parte del contenido de los mensajes entre Epstein y yo no representa la persona que quiero ser”, señaló la propia princesa en un comunicado enviado por la casa actual noruega.
