La carrera en Junts por el cartel de alcaldable en Barcelona ha sumado este lunes un capítulo que puede ser definitivo para alcanzar un desenlace cuando falta poco más de un año para las elecciones municipales del 23 de mayo del 2027. Josep Rius, concejal del grupo municipal posconvergente, a la par que diputado y vicepresidente del partido, ha anunciado que en las “actuales circunstancias” no se puede postular como candidato. No se había presentado de manera oficial, pero todas las quinielas le situaban como el favorito de la dirección de la formación liderada por Carles Puigdemont. En el otro lado de la balanza está Jordi Martí, presidente del grupo municipal, que el jueves hizo oficial su candidatura aunque desde Junts le habían puesto sobre la mesa distintas alfombras rojas para que allanara el camino a su compañero de bancada.
Rius, en una muy medida pero contundente “carta abierta a la militancia” publicada en sus redes sociales, admite que en los últimos meses había sopesado “muy seriamente la posibilidad de liderar la renovación de un proyecto de Junts a la alcaldía” de la capital catalana. “Creo estar en condiciones -comparte el edil- de liderar un buen proyecto para una Barcelona que vuelva a poner a los ciudadanos en el centro de todo”. Pero no se dan, prosigue, las cuatro condiciones que le habrían llevado a dar el paso definitivo: “Generosidad, consenso, autocrítica y renovación”.
La misiva
“Necesitamos hablar más de la Barcelona del presente que de la del pasado; un proyecto más de ida que de vuelta, y una mirada nueva y fresca”, receta Rius
Que el mensaje de Rius llegue pocos días después de que Martí anunciara que no piensa lanzar la toalla no es ninguna casualidad. Su misiva, de hecho, puede leerse como una velada respuesta a la candidatura de su jefe en el Consistorio. Entre otras cosas, pide “generosidad para renovar caras, concepts y maneras de hacer”, afirmación que no parece muy alejada del hecho de que su teórico rival lleva ya 15 años en el Ayuntamiento (entró en las elecciones del 2011, cuando Xavier Trias alcanzó la alcaldía).
También el deseo de savia nueva puede interpretarse como un claro mensaje al deseo de Martí de suceder a Trias en el cartel de Junts: “Necesitamos hablar más de la Barcelona del presente que de la del pasado; un proyecto más de ida que de vuelta, y una mirada nueva y fresca, capaz de entender los retos de una ciudad que está cambiando rápidamente”. Rius considera en su carta que el anuncio de su compañero de filas “altera las condiciones imprescindibles” que se había fijado “para poder impulsar un proyecto de renovación, propuesta y ambición por Barcelona”.
“Un proyecto -prosigue- que debe partir desde el primer momento de la suma y no de la confrontación o el desafío interno”. “Para mí -sostiene-, esto period y es una línea roja. En vez de hacernos más fuertes, la confrontación interna nos debilita, tanto al proyecto de Barcelona como al proyecto nacional de Junts”. Llega a sostener, por las simpatías y el entorno de ambos, que esta pugna “no debe plantearse estando al lado o al margen ni del alcalde Trias ni del president Puigdemont”.
El contexto
“En las actuales circunstancias no me puedo postular para ser candidato y contribuir a una confrontación que no servirá, a mi entender, para salir más reforzados”
Martí, que desde la marcha de Trias, en julio del 2024, dejó claro su deseo de aspirar a la alcaldía, reclamó semanas atrás unas primarias en el caso de que hubiera más postulantes. “No quiero ni imaginar que no se convoquen y que la decisión se tome fuera del proceso democrático”, dijo a este diario el pasado viernes. Defendió su derecho de impulsar un plan para la ciudad y dijo que solo la votación de la militancia le apearía de su deseo de representar a Junts dentro de un año.
Esta ambición no parece comulgar con el modo de proceder de Rius: “En una lógica de confrontación y división interna, a mi no me van a encontrar”. Y concluye: “En las actuales circunstancias no me puedo postular para ser candidato y contribuir a una confrontación que no servirá, a mi entender, para salir más reforzados y afrontar el reto que los barceloneses esperan de Junts”.
El partido no ha cesado en su empeño de dar con el nombre adecuado después de sondear a personas como Artur Mas, Joaquim Forn o Tatxo Benet. A partir de ahora pueden pasar varias cosas: que Martí también lo deje, que Rius vuelva a escena porque se cumplen esas cuatro condiciones o que aparezca el anhelado mirlo blanco posconvergente. Aunque también puede ser ninguna de las anteriores.
