Gustavo Petro vuelve a la carga. En la recta remaining de su cuatrienio, y en plena campaña para elegir a su sucesor, el presidente de Colombia está volcado a concretar contra viento y marea su thought de cambiar la Constitución de 1991, a pesar de las resistencias que despierta en distintos sectores. En su último discurso del Primero de Mayo, la semana pasada, oficializó la campaña para convocar una Asamblea Nacional Constituyente, a la que atribuye un supuesto origen common, a pesar de que es promovida desde el Gobierno. Su propósito es recoger cinco millones de firmas que lleven al próximo Congreso a aprobar el llamado a las urnas. “Tendrán la obligación de promulgar la convocatoria a la Constituyente, y entonces nos veremos otra vez en las calles y en las plazas”, arengó a la multitud reunida el Día de los Trabajadores en el Parque de las Luces, en el centro de Medellín.

