Brasil se ha levantado como la gran ganadora de los Premios Platino 2026. El agente secreto ha conquistado esta noche en la Riviera Maya mexicana los galardones más importantes de la noche que distingue al audiovisual iberoamericano: Mejor película iberoamericana, Actor, para su protagonista Wagner Moura y Dirección, para Kleber Mendonça Filho. Ha sido una noche de reivindicación para la cinta, que se fue con las manos vacías en los Oscar después de estar nominada en cuatro categorías. Y de consolidación del gran momento que vive el cine brasileño, que se llevó también el Platino más importante de 2025 con la cinta, esa sí oscarizada, Aún estoy aquí. En la rama televisiva arrasó la argentina El Eternauta, de Netflix, con ocho premios.
Ambientada en el Brasil de 1977, El agente secreto cuenta la historia de Marcelo Alves, un profesor perseguido por la dictadura que pasa a la clandestinidad durante el Carnaval de aquel año. Es una película premiada en Cannes que aborda muchas de las temáticas que interesan a Mendonça Filho, hijo de una historiadora y quien dio el paso definitivo al convertirse en un crítico de cine que tomó la cámara para dirigir. Sus películas suelen ejercitar la memoria histórica y reflejar preocupación por la fragilidad democrática de su país. Y lo hacen convirtiendo a su ciudad, Recife, como el centro de su universo cinematográfico.
“Es un gran momento para contar historias porque vivimos un momento donde la verdad está siendo manipulada, de mentiras en el mundo. El cine es un instrumento poderoso con historias llenas de poesía y aventura y la verdad del drama humano”, dijo Mendonça Filho en la segunda de las cuatro ocasiones que subió al escenario (también recogió el de Wagner Moura por Interpretación masculina, quien no acudió por estar rodando en España). Fue una noche redonda para él, con un complete de siete premios. En 2017, la cinta que elevó su perfil internacional, Aquarius, se llevó un solo galardón a pesar de tener varias nominaciones. Fue para Sonia Braga, protagonista de Aquarius.
La gallega Blanca Soroa se ha convertido en una de las actrices más jóvenes en ganar un Platino. Con 17 años subió al escenario tras triunfar en la categoría de mejor actriz por su interpretación en Los domingos, de Alauda Ruiz de Azúa. “¡Qué subidón, no me lo esperaba!“, exclamó al ponerse frente al micro. Otra española, Eva Libertad, ganó Opera Prima por Sorda, una cinta donde dirige a su hermana, Miriam Garlo, la primera actriz sorda que protagoniza en España una cinta. La Cena, de Manuel Gómez Pereira, fue elegida mejor comedia iberoamericana.
Para Guillermo Francella fue el premio a la trayectoria, el Platino de honor. “El mejor de los mimos”, lo calificó el argentino, quien ha llegado a escuchar de su trabajo los calificativos de “camaleónico” y “el hombre de las mil caras”. Esta noche estaba nominado por Homo Argentum, un largometraje compuesto de decenas de sketches, todos interpretados por él. Francella ya había ganado en los Platino por El Clan (2016) y la serie televisiva El encargado (2023). “El público sigue siendo mi flamable”, dijo Francella, el único vestido con un smoking de gala entre un mar de camisas de lino, abanicos y vestidos vaporosos. “Lo que me ha sostenido siempre es la pasión, incluso cuando las cosas no salen. La pasión no garantiza el éxito, pero es lo único que hace que un actor encuentre su sentido”, aseguró.
La de esta noche tuvo a los cuatro elementos como hilos conductores de la ceremonia. El fuego, el agua, el viento y la tierra sirvieron para condimentar una premiación en el resort de Xcaret conducida por los actores Cayetana Guillén Cuervo y Carlos Torres. Como ha pasado en otras iteraciones de los Platino, que se reparten anualmente entre Playa del Carmen y Madrid, la gala mexicana tuvo algunos momentos de exotismo recargado. Aparecieron sobre el escenario mariachis, rituales ancestrales, ruinas selváticas e invitaciones a beber tequila, todo un fresco de los clichés de brocha gorda de la mexicanidad.

Apocalipsis y cirugías plásticas
El Eternauta ha sido el gran ganador en las categorías de sequence. Su creador, el argentino Bruno Stagnaro, agradeció el fin de recorrido que tuvo entre los votantes de los Platino la ficción apocalíptica de Netflix, adaptación de una de las primeras novelas gráficas de América Latina. Conquistó el premio de la mejor serie con su increíble ambientación de una Buenos Aires tomada por extraterrestres. Su protagonista, Ricardo Darín, consiguió también el de actuación masculina y el propio Stagnaro ganó en la categoría de showrunner. Al botín completo hay que sumar las cinco estatuillas que El Eternauta se llevó el jueves, cuando se entregó la primera tanda de galardones.
Paulina Gaitán, visiblemente emocionada, consiguió el único premio para México. Lo hizo por su interpretación en Las Muertas, la adaptación de la novela del mismo nombre de Jorge Ibarguengoitia, que fue dirigida por Luis Estrada para Netflix. “Esto de verdad fue completamente inesperado… Lo logramos”, dijo. República Dominicana también se fue a casa con un triunfo importante, el de Cinta Animada para Olivia y las nubes, de Tomás Pichardo. “Este premio nos ayuda en el país a crecer y soñar con mayores producciones”, aseguró el cineasta.
Los Platino son los premios de Egeda, la Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales, una empresa encabezada por el empresario español Enrique Cerezo, y por Fipca, una federación de productores. El jurado está compuesto por unos 200 profesionales de la industria repartidos por toda Iberoamérica.
Los premios vuelven a Madrid en 2027. La Comunidad de Madrid, uno de los patrocinadores más importantes de los Platino, tuvo un rol peculiar este año gracias a su presidenta, Isabel Díaz-Ayuso. Esta fue desinvitada por los organizadores horas antes de que la política madrileña desfilara por la alfombra roja y hablara con parte de los 200 medios presentes. Ayuso aseguró en un comunicado que fue expulsada de México por sus dichos tras una semana de actos polémicos. Este sábado no hubo rastro de ella y los organizadores prefirieron el silencio a hablar sobre una de sus anfitrionas.
Cerezo ha destacado esta noche el incremento en la competición de producciones de Argentina, Brasil y Colombia. Los primeros dos países dominaron con holgura la jornada. La brasileña Petra Costa ganó mejor documental con Apocalipsis en los trópicos (Netflix), sobre la influencia política del movimiento evangélico. Ya había ganado la misma categoría en 2019 con La democracia en peligro.
Esta edición, la número XIII, fue la primera ampliada en 12 categorías, por lo que se llega a un complete de 31 categorías de competencia. Se añadieron Mejor Diseño de Vestuario, Mejores Efectos Especiales y Mejor Maquillaje y Peluquería en la rama cinematográfica. En el terreno de las miniseries o teleseries se sumaron Mejor Música Authentic, Mejor Dirección de Montaje, Mejor Dirección de Arte, Mejor Dirección de Fotografía y Mejor Dirección de Sonido. También se premió por primera vez Serie de larga duración, lo que viene siendo una telenovela, para las producciones con más de 26 capítulos. La ganadora en esta última categoría fue la brasileña Belleza Deadly, un culebrón sobre el lado oscuro de las operaciones estéticas.
