Los partidos ya tienen engrasadas las maquinarias para las elecciones municipales de 2027 y este mes de mayo, en el que justo queda un año para esta contienda, son varias formaciones las que aprovechan para reunir a sus cuadros y trazar una estrategia conjunta para estos comicios. Así lo ha hecho Esquerra Republicana este sábado en Tàrrega, donde ha reunido a más de 500 alcaldes y concejales de todo el territorio catalán para definir la hoja de ruta con sus principales propuestas en ámbitos como la vivienda, los servicios públicos o la seguridad.
En una atención previa a los medios, el presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha reivindicado esta conjura de sus filas para “comprometerse con el futuro de los pueblos y ciudades de Catalunya”. En esta línea, ha destacado la importancia de “estar en las plazas y en las calles” de manera permanente para “transmitir esperanza”: “Es a través de este compromiso con la ciudadanía y con el asociacionismo de los municipios donde también se construye la soberanía de Catalunya, su bienestar y su progreso”.
Uno de los aspectos centrales del encuentro son las políticas de vivienda. En esta cuestión, Junqueras ha subrayado que este es un “derecho basic que sustenta los otros derechos”. Desde su perspectiva, “es muy difícil garantizar el derecho a la salud o a la enseñanza sin blindar el derecho a la vivienda”. Por ello, ha defendido que Esquerra Republicana está a favor de “evitar que la vivienda sea objeto de especulación por parte de unos pocos”.
El dirigente republicano también vincula el ámbito residencial con las políticas de transporte, una de las patas más importantes de la negociación de los presupuestos con el Govern. Estas conversaciones marchan a buen ritmo y algunas voces ya sugieren que podría haber acuerdo a finales del mes de mayo.
En el marco de este pacto, ERC apuesta por recuperar el proyecto de la línea orbital ferroviaria, cuyo origen se remonta al 2004 pero que nunca se concretó. Se trata de una línea que prevé conectar Vilanova i la Geltrú con Mataró sin pasar por Barcelona.
De hecho, esta es la primera iniciativa que los republicanos pretendían que asumiera el consorcio de inversiones. Pese a naufragar en el debate de toma en consideración, ERC y socialistas trabajan para alumbrar la sociedad mercantil, que solo necesita el beneplácito del Consejo de Ministros y no del Congreso. Este ente puede asumir la tarea de la línea orbital, que ya cuenta con los planes directores urbanísticos hechos y se podría avanzar hacia la redacción del estudio informativo.
Este mismo sábado, Oriol Junqueras ha reivindicado este proyecto ferroviario, que considera una “prioridad” para Catalunya. El líder republicano sostiene que este tren “ayudaría a un equilibrio territorial imprescindible” y a “unir comarcas con un enorme dinamismo económico que no disponen de un transporte público de calidad”. A su vez, ha vuelto a precisar que “no hay ninguna política de vivienda efectiva que no incluya también un transporte público digno”.
En paralelo, Junqueras ha apelado a la “modernización del ferrocarril” en Catalunya porque “no es suficiente con que funcionen los trenes que hasta ahora no han funcionado”, sino que “hay que plantear la construcción de nuevos kilómetros de ferrocarril porque hace más de 50 años que el Estado no construye ni un kilómetro de tren convencional en Catalunya”.
Por otro lado, preguntado por la infiltración de dos agentes de Mossos en una asamblea de profesores, el mandatario de Esquerra Republicana ha insistido en la exigencia que ayer ya lanzó su formación: la destitución del director normal de los Mossos, Josep Lluís Trapero. A su juicio, “del mismo modo que nadie esperaría que un político hiciera de comisario de la policía, es raro que un mando policial haga de político y ocupe una dirección normal”. “Es un elemento que seguramente ya ayuda a explicar por qué la dirección de los Mossos no funciona”, ha afirmado.
Para Junqueras, “sería muy importante que nadie obligara a los Mossos a hacer aquello que no tienen que hacer, que no se les obligara a actuar de manera poco democrática”. Así pues, el líder de los republicanos considera que si Trapero “no quiere dimitir”, le tocará al president Salvador Illa “encargarse de su cese”.
